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¡Qué fuerte!

Los “Herodes” del siglo XXI

Julio 1, 2010

Definitivamente, el mundo está loco y la gente que lo habita, mucho más. Esta semana se han dado tres noticias indignantes y espantosas sobre niños. Un padre, estadounidense de 28 años, mató el domingo a su hija de dos porque la niña le molestaba durante el partido de su selección en el Mundial de fútbol de Sudáfrica. Como la niña no le dejaba ver el EEUU-Ghana, le pegó varios golpes en el pecho y terminó introduciéndole un destornillador en la garganta para que la muerte pareciera accidental. Por otro lado, un bombero de la Comunidad de Madrid que estaba fuera de servicio, rescató hace unos días en Collado Villalba a dos niños atrapados en una casa dónde se había declarado un incendio. Los vecinos consiguieron sacar a los niños con la ayuda del bombero que, con un hacha, pudo arrancar las rejas de la casa y liberar a los pequeños. Los niños, de dos y seis años, estaban solos y encerrados en la casa. Afortunadamente se encuentran bien. Y la tercera viene de la Casa Cuna de Tenerife, dónde viven unos cincuenta niños y jóvenes huérfanos o con problemas familiares. Allí, durante veinte años, un cuidador, que ahora está a punto de jubilarse, ha abusado, presuntamente, de más de una decena de niños.


Reacciones incomprensibles

¿No les parece abominable, irracional, demencial, repulsivo y catastrófico todo esto? Soy incapaz de entender cómo puede haber adultos que maten a sus hijos, que los violen o maltraten. Me pregunto qué tiene que pasar por las cabezas de estos seres, que no merecen vivir, para hacer un daño tan grande e irreparable a estos inocentes, frágiles e indefensos niños. Niños que dan alegría a una casa, a una familia y a una vida. Niños que sólo necesitan cariño, juego, amor y cuidados. Igual que lo necesitamos nosotros cuando lo fuimos en su día, porque todos hemos sido niños. No puedo entender a estos dementes, a estos “herodes” del siglo XXI, que están en el mundo para destruir y amargar la vida de seres indefensos.


Natalidad

Claro que, viendo como están las cosas, ¡cualquiera trae niños al mundo!. Ahora entiendo que España esté sufriendo la primera crisis de natalidad en diez años. Mejor esto que traerlos para maltratarlos, la verdad. Ha descendido el número de nacimientos desde que, en el 99, se produjera una especie de baby boom gracias a la prolífica contribución de la población inmigrante. Pero hoy día, las familias no están por la labor de ponerse a procrear. La crisis también afecta al acto sexual con fines infantiles. Las parejas no se pueden permitir traer niños al mundo con sueldos mínimos, con paro, con la subida del IVA y con tantas cosas que están afectando a la economía familiar. Las mujeres tardamos más en salir del hogar paterno, tardamos más en formar un hogar y el primer hijo suele llegar en la treintena. Y todo por falta de recursos económicos, por mucho cheque-bebé que el Gobierno se empeñara en extender. Por culpa de la crisis han bajado también las bodas, incluso las muertes… es que ¡está caro hasta morirse!

Entre unas cosas y otras, si Herodes levantara la cabeza estaría encantado de vivir en este mundo, y sobre todo en España. Habría que hacerle santo, como dice mi amiga Maite Duque, San Herodes, porque cada vez hay menos niños y por el mal trato que se les da y las vejaciones que se comenten contra ellos. Aunque, para traer niños al mundo y no cuidarlos sino maltratarlos y hacerles daño, mejor no traerlos, por mucho índice de natalidad que baje. Ya veremos quién nos paga las pensiones pero, visto el panorama, mejor no tenerlos para no hacerles sufrir.

Rosana Güiza


rosanagüiza@extraconfidencial.com