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Otras opiniones

Los fácticos económicos ponen la proa al trilero

Septiembre 12, 2009

¡Se veía venir! Cuando la caja estallaba de denarios (“primun vivere deinde filosophare”), los paqueiradas de Zapatero hasta hacían gracia. Que sí un gay por aquí; que sí una lesbiana acullá; que sí una de fosas; que sí la teoría del talento o de las civilizaciones para los más grandilocuentes, etcétera y etcétera.
Pero cuando todo aquel badulaque artificial de los primeros cuatro años se desmoronó como un mal souflé, las circunstancias han dejado al irrelevante inquilino de la Moncloa con sus partes pudendas a la intemperie. Y ya está.
Porque en el fondo –y hasta en la superficie, porque todo alrededor de Z es pura burbuja inconsistente- el muchachito de la risa tonta está en el machito porque le abrieron la puerta de par aquellos supremos incompetentes -hay quien dice que además de corruptos- que rodeaban a Aznar cuando las bombitas estallaron en la estación de Atocha. Sin aquella grandiosa, histórica e inolvidable mamelucada, ZP no estaría donde está. Sí, los Aragoneses, Timermans (posiblemente con su actual trepilla mujercita y gran conspiradora en la que siempre hay que destacar su capacidad de maldad ante la ausencia de talento y solvencia técnica, una tal Pilar Cubero), y demás compañeros insolventes. El pueblo le llevó a Aznar hasta el Olimpo y esos cuatreros de la política lo decapitaron.
De la conspiradora vamos hablar largo y tendido porque el que suscribe está más que harto de su detritus, en realidad lo único que sabe fabricar porque lo aprendió de su mamacita burgalesa. Ya se sabe…p la m, p la hija, p la manta que las cobija…
¡Hasta ha conseguido engañar al bueno de Julio Ariza! Ya se caerá del guindo y le clavarán el aguijón venenoso. Temas menores en cualquier caso.
Bien, decía que la cosa parece tocar a su fin. Los fácticos económicos, esto es, los ricos de toda la vida –Entrecanales el Rojo, incluido- empiezan a estar hasta el moño del Presidente. Porque se han convencido ya que no tiene más recorrido. Su precariedad a la hora de enfrentar una crisis del carallo le está dejando más seco que la entrepierna de Laura Bacall.
Oficialmente los empresarios siguen tratando de insuflar algo de apoyo al Gobierno, pero por lo bajini lo decapitan y preguntan qué demonios pueden hacer ellos para que Zapatero deje de ser “el problema”, tal y como en su día dejó esculpido el atrabiliario presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán.
Dicho en román paladino, mis queridos amigos, que esto no da más de sí. Y salgan los impuestos por Salgado. Andan ansiosos por trincar cualquier euro que flota y lo verán ustedes como al final el “rojo” Zapatero esquilma los bolsillos de los más necesitados; es decir, la clase media.
Ya verán como no se atreve con los Botín, los González, los Ortega, las Koplowitz, los Entrecanales, los del Pino. ¡Qué va! Se atreverá con los autónomos, con los asalariados. Parece olvidarse que el 63% de los que tienen empleo -que de por sí es un lujo-, ganan 1.100 euros mensuales brutos.
Y con esto y con cinco millones de parados, sigue apareciéndose en público como un mal conejo Robitt, es decir, como un tonto de solemnidad.
Eso sí, con mucho talante.

Graciano Palomo es periodista y analista político