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¡Qué fuerte!

Los demonios de Nadia

Enero 13, 2017
caso nadia

Sin duda alguna, todo lo que está relacionado con niños llama la atención de manera indiscutible. Todo aquello que llega a los medios de comunicación o que se hace viral a través de internet y las redes que tenga que ver con niños, ya sea para bien o para mal, es un éxito seguro de audiencia. No salimos de nuestro asombro al ver a niños detrás de los fogones salteando cebolla o haciendo platos que nosotros no seríamos capaces ni de imaginar. Nos divierten esos programas en los que muestran sus grandes habilidades cantando o bailando. Los anuncios están llenos de criaturas adorables que hacen que nos enternezcamos y afloren nuestros sentimientos más puros.

Ocurre lo mismo cuando las cosas que vemos sobre la infancia son negativas; niños del Tercer Mundo que pasan hambre, los pequeños refugiados víctimas de una guerra que no tienen dónde ir, los que son víctimas de abusos, torturas o son explotados, etc. Un niño y su suerte o desgracia en la vida conmueve, de manera diferente según sea el caso, pero toca el corazón. Igual de tocado que debe estar el corazón de la pequeña Nadia, una pobre niña que sus padres hicieron famosa por difundir que padecía una enfermedad rara y pedir ayuda para salvarle la vida. Más que salvársela, a la pobre Nadia sus padres se la han jodido. Una niña que estará marcada de por vida por culpa de la inhumanidad de sus padres que la utilizaron para lucrarse gracias a ella. Todo, absolutamente todo lo que vamos conociendo sobre el caso de Nadia es cada vez peor, es cada vez más rocambolesco e increíble.

Secuelas para la niña

Cada noticia que sale, cada dato nuevo supera al anterior y tiene pinta de que todo acabará en lo de siempre: en la vida destrozada de una criatura que no ha podido defenderse de los demonios que le han tocado como padres. Porque si el demonio existe, tiene que ser lo más parecido a esos padres. Increíble que unos padres puedan hacer un daño tan terrible a su propio hijo. Lo mismo pensé cuando se descubrió, por ejemplo, que los niños Ruth y José habían sido asesinados, quemados vivos, por su propio padre, José Bretón, sólo por hacer daño a su exmujer. Igual de inexplicable que el caso de Asumpa, la niña gallega adoptada a la que sus padres también asesinaron. Padres demonios todos ellos.

Gracias a Dios, el caso Nadia no ha llegado a ese extremo, pero las secuelas que quedarán en esa niña por todo lo ocurrido casi se podría comparar con una muerte en vida. Ojalá que no sea así, ojalá pueda superarlo y vivir con la idea de que todo fue un mal sueño provocado por los monstruos que tuvo como padres. Ojalá Nadia rehaga su vida y sobre todo, ojalá la enfermedad de Nadia sea también una mentira de esos padres desalmados. Lo único bueno que podría tener esta historia es que la enfermedad también fuese fruto de la invención de esos padres ambiciosos y codiciosos, los demonios de Nadia, que han destrozado la vida de una pobre criatura.

Rosana Güiza

rosana@rosanaguiza.com