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El mayordomo

Los cinco trajes que todo armario debería albergar

Septiembre 20, 2009

Aunque a priori puede parecer un número muy reducido, la correcta elección de nuestros trajes y una adecuada combinación de complementos pueden aportarnos un sinfín de posibilidades a nuestra vestimenta diaria.


Si bien la mayoría de los caballeros durante los años de juventud no solemos poseer más de dos trajes, es con la terminación de la universidad y la posterior incorporación al mercado laboral cuando nos enfrentamos a la realidad de tener que vestir, en muchos casos, de traje de forma diaria.

Construir un buen armario es una inversión que requiere de un tiempo considerable. Igualmente, no podemos olvidar que la adquisición de un traje supone un importante desembolso para la mayoría de nosotros y debemos estar seguros de no equivocarnos en su elección ya que si hemos acertado y lo cuidamos correctamente, éste debería ocupar un espacio en nuestro armario durante al menos diez años.

Desgraciadamente hoy podemos seguir observando como muchos caballeros que cuentan con grandes posibilidades económicas y un número de años considerable a sus espaldas no han sido capaces de completar su armario con una variedad lo suficientemente extensa como para poder estar orgullosos de él.

Es curioso observar, por ejemplo, como el Príncipe Felipe, quien a pesar de contar con la inestimable ayuda del gran sastre Jaime Gallo, da la sensación de repetir constantemente los mismos aburridos trajes los cuales combina con el que parece ser su único par de zapatos: un doble hebilla de color de Edward Green. Por el contrario, hay otros caballeros como el empresario Juan Abelló quien a pesar de compartir el mismo sastre que el Príncipe, ha sabido con sumo gusto hacerse con uno de los armarios mas envidiados del país.

Aunque a priori pensemos que el número de trajes considerados como “imprescindibles” pudiera resultar muy elevado, no es ni mucho menos cierto ya que con solo seis trajes bien escogidos tendremos la seguridad de contar con un armario preparado para enfrentarse a todas las situaciones posibles y en las más variadas circunstancias.

Si además de elegir correctamente estos trajes sabemos combinarlos con un número extenso de camisas, corbatas y zapatos, podremos estar seguros de que nuestro armario no tendrá que envidiar en nada al de caballeros mucho más acomodados que nosotros quienes, sin embargo, no poseen ni el conocimiento ni el gusto necesario para tener un buen armario.

Un claro ejemplo de que no es necesario un número destacado de trajes para vestir correctamente lo encontramos en A. J. Drexel Biddle que fue nombrado el hombre más elegante de Estados Unidos en 1960 a pesar de contar con solo siete trajes en su haber.

Con cinco trajes podremos afrontar el día a día de la semana sin tener ni siquiera que repetir ninguno de ellos. El sexto traje nos permitirá además de introducir cada semana alguna variación, un cierto margen en caso que tengamos que desprendernos de alguno de ellos por tener que llevarlo al tinte, por ejemplo.

Sin lugar a dudas una de las grandes ventajas que tenemos el sexo masculino frente al femenino es la posibilidad de vestir diariamente de traje. Nosotros podemos incluso vestir dos días seguidos el mismo traje, algo no obstante nada recomendable ya que éste no tendría tiempo de volver a su posición original y recuperar su forma, que simplemente escogiendo una camisa, una corbata, y unos zapatos diferentes nuestro atuendo parecerá totalmente diferente al del día anterior.