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Los puntos cardinales

Los argentinos reclaman un parte médico

Octubre 8, 2013

Antes de que alguien pueda malinterpretar estas líneas y considerarlas descorteses, quiero en primer lugar hacer votos para la pronta recuperación de Cristina Fernández de Kirchner, sometida hace unas horas a una intervención quirúrgica. Y, una vez dicho todo esto, ejerzamos el derecho irrenunciable a libertad de opinión sobre lo que ocurre o puede ocurrir en las próximas semanas en la política de Argentina. Por de pronto, ha sido hace muy poco cuando la población del país ha conocido los padecimientos de su presidenta, un hematoma craneal consecuencia de una caída que  sufrió en Agosto. Hagan cuentas del periodo de apagón y de silencio informativo de los responsables de la Casa Rosada, que a lo largo de todo este tiempo se han preocupado más por hacer que se olviden las denuncias por el tránsito de bolsos llenos de dinero hechas públicas por algunos colaboradores directos de la pareja presidencial que de la obligación de informar a los ciudadanos de la salud de su Jefa del Estado.

En realidad, el peronismo kirchnerista ha sido siempre muy dado a las trabas a los periodistas molestos y a la ocultación de datos o hechos. Cristina y su cohorte, pues, no iban a ser menos. Cuando se habla de poder en Argentina, hay que hacerlo siguiendo los principios del submarinismo. La unidad es la pareja. El peronismo oficial y el de la calle, especialmente éste, casi elevaron a Néstor a la categoría de deidad inmortal de cualidades mesiánicas. Y desde el óbito, Cristina pasó a ser una especie de María Magdalena de eso que las gentes del Gran Buenos Aires definen como “carenciados”.

Vicepresidente maniatado

Este contratiempo que le obligará a apartarse de la Presidencia de la República durante varias semanas deja a Argentina en una situación compleja e inquietante. Será el vicepresidente, Amado Boudou, el encargado de agarrar, – un argentino jamás diría coger- , el timón del país. Pero lo hará con escasísimas competencias, hasta el punto de que ni siquiera ocupará despacho en el Palacio Presidencial. Es un caso de interinidad total que Boudou conoce bien porque ya le tocó ejercer de  cuando CFK fue intervenida de tiroides hace un año y recibió el mesnaje de la jefa: nunca se te ocurra intentar hacerme la cama en mi ausencia. Así que el apuesto Boudou se encuentra maniatado, sin capacidad ejecutiva, con la oposición en su contra en incluso con el rechazo de mucha gente de su órbita y del entorno de la presidenta.

Un sucesor en entredicho

Nadie comprende por qué Cristina puso la mano en su hombro a sabiendas de que acumula causas pendientes ante la justicia por supuestos casos de malversación de caudales públicos y de enriquecimiento ilícito, lo que no es óbice para que Amado Boudu leve un ritmo de vida ostentoso, con el rock y las motos de gran cilindrada en boca de todo Buenos Aires. El nuevo hombre al frente de Argentina será sin quererlo el rostro del poder en las Elecciones Parlamentarias que se celebrarán el próximo día 27 y para las que las encuestas vaticinan un castigo al kirchnerismo. De todos modos, recuerden el vuelco electoral de CFK en las últimas Presidenciales, que arrasó con un 54 por ciento de los votos. Así que todo es posible. Bueno; todo, menos la transparencia. Es curioso. Los argentinos desnudan sus engaños conyugales en las letras de los tangos pero esconden los asuntos que realmente preocupan a la nación con subterfugios y retórica ampulosa, optando por la rapsodia en lugar del parte médico.

Ángel Gonzalo, Redactor Jefe Internacional de Onda Cero.