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¡Qué fuerte!

Lo que parece y lo que es

Enero 26, 2012

Varios casos han sucedido esta semana que han levantado las iras de los más sensibles e impacientes, y digo lo de impacientes porque, a veces, es bueno y sensato dar un poco de tiempo y confianza a la gente para que se explique. Primero lo de que el representante diplomático de El Congo retirara la mano, en un gesto medio tímido, medio chulesco, a la Princesa de Asturias en la recepción al cuerpo diplomático. La explicación del congoleño es creíble. Es mas, no hay ningún motivo para creer lo contrario: que sí saludara a la Reina y se lo negara a la Princesa no tiene ningún sentido.

Además, si su intención hubiese sido no saludarla, hubiera evitado el amago, como lo hizo el embajador iraní con las dos mujeres. Lo que sí es curioso es que el personal se escandalizara por lo que al final fue un error del congoleño y no lo haya hecho por el feo y la falta de educación que cometió el iraní arropándose y justificándose en sus zafias y absurdas costumbres. Esa falta de respeto sí que es intolerable.

Off the record

Aclarado y solucionado gratamente el asunto por el propio protagonista africano, tenemos otro caso similar. El de la supuesta reacción del arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, al enterarse de que este año, la pregonera de la Semana Santa de su ciudad iba a ser una mujer casada por lo civil y no por la Iglesia, la Vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.

Supuestamente, esta condición no era del agrado del arzobispo y hacía de la Vicepresidenta una pregonera no idónea debido a su situación matrimonial. Servida en bandeja la polémica y bombardeado, lógicamente, el arzobispo, resulta que esto no es del todo cierto. No es verdad que el arzobispo dudara de su idoneidad. Para justificarlo, el arzobispado ha emitido un comunicado aclarando que las palabras del arzobispo no se corresponden con lo publicado en los medios. Aunque, si tenemos en cuenta las razones que dan, tampoco son muy creíbles; que si fue off the récord, que si no quiso decir eso exactamente, que si sus palabras exactas fueron tales…

Aquí no está tan claro lo que parece y lo que en realidad es y, depende de la mala interpretación que hayan podido dar algunos medios, para iniciar una polémica entre un gobierno de derechas supuestamente católico y la Iglesia. Falta de razón no llevan aquellos que quieren provocarla pero, entonces, tendríamos que entrar en un profundo debate sobre tendencia política y religión que queda obsoleto para los tiempos en los que vivimos. Cuestionar a alguien de izquierdas porque sea católico y vaya a misa o a alguien de derechas que se case por lo civil o sea gay es completamente absurdo a estas alturas de la vida.

Otra cosa que parece y no es, es lo que toda España ha pensado sobre el padre de los niños desaparecidos en Córdoba, José Bretón. Dimos por hecho que debe ser un demente, pero los informes psicológicos determinan que está en perfecto estado mental, más inteligente que la media incluso. También parecía que la justicia iba a ser justa, valga la redundancia, en la sentencia del caso Marta del Castillo y ha sido todo lo contrario.

Lo mismo que ha ocurrido con el veredicto del jurado popular que ha declarado a Camps y a Costa “no culpables”. Cinco de nueve creen que no hay delito así que, tampoco es lo que parecía o, al menos, lo que se esperaba. Como dice mi amigo Pepe Castro, después de la sentencia de Camps, a Urdangarín se le ve más tranquilo porque, ahora resulta que todo no es lo que parece ser.

Rosana Güiza
rguiza@extraconfidencial.com