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Otras opiniones

Lo del Senado y lo de su presidente

Marzo 17, 2010

Hay cosas que si las conociera en su profundidad el pueblo llano se alzaría en armas. Que en periodos tan severos como los que los españoles sufren en sus carnes haya “instituciones” (sic) que dilapidan a manos llenos el dinero de los contribuyentes para nada es algo que clama al cielo.

No me explico como un Jefe de Gobierno como ZP que ha tenido la virtualidad de sacar del armario a gays, lesbianas y demás familia y que ha sido capaz de abrir tumbas no ha sido capaz de barrer todo aquello que supone una obscena ostentación con nuestros impuestos.

Cualquiera que pase un día por el Senado, podrá ver a multitud de edecanes mano sobre mano, algunos con sus entorchados se creen almirantes y te advierten que son la “autoridad”, centenares de secretarias, generalmente en el bar, todo un dislate que cuesta un riñón para nada porque todo el mundo sabe que lo que hace el Senado, llamado pomposamente Cámara Alta, se lo pasa la Baja por el entrecejo.

¿Cuanto cuesta que exista una “cámara de los horrores” donde los partidos mandan a su tiento de desecha? Qué se diga.

Lo de Rojo

Hace unos días, Javier Rojo, un alavés orondo, que se cree la mamá de Tarzán, advertía a los senadores en medio de una gresca grosera y sin pase, que “ojo, senadores, estamos en la televisión….una grave responsabilidad”.
¿Grave responsabilidad? La grave responsabilidad la tenemos los ciudadanos pagando sus prebendas, oropeles, y sinecuras. ¿Usted ha sido alguna vez revolucionario? Usted es un ganapán inexportable, señor Rojo…salvo en Estepona donde todavía no ha explicado sus andanzas –y las de su hija, con el anterior y presunto corrupto alcalde Barrientos. Por ejemplo, explique con qué dinero se paga usted los viajes a la Fallas, se pasea por el país para dar conferencias, etc… Dinero, Rojo, dinero… ¿Cómo en Estepona?
 

Lo del Gabinete de Prensa

Fui de los primeros periodistas en 1977 que cubrió las sesiones del Senado, entonces en la parte de arriba del Congreso. Tampoco hacía falta más. Nunca interesó informativamente a nadie pero ahora menos.

Al menos, entonces, atendía el Gabinete de Prensa una secretaria que soltaba cuatro perras. Ahora, con mayor ineptitud e ineficacia hay un montón de gente que incluso gana oposiciones (sic) y se lo lleva crudo.

Eso sí, cuando algún despistado periodista se le ocurre caer por allí para ver alguna reliquia de la política española enseguida te echan el alto, te exigen el método Waserman y que te fotocopien por todos los lados.

Ineptos y pesebreros.

¿Qué habrá que hacer para que los españoles dejemos de pagar a semejante leva? Simplemente que se abran las puertas y sepamos qué coño se hace ahí con nuestro dinero. Nada más.

Graciano Palomo es periodista, analista político y editor de Ibercampus.es