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¡Qué fuerte!

Lo confieso, tengo miedo

Septiembre 4, 2014

Desde el 11-S hasta hoy, la sociedad ha evolucionado a mal, a peor, en el mundo occidental y civilizado. Cuando digo “sociedad” me refiero al estado de bienestar, a la paz y a la seguridad. Este miedo que me posee es debido a las declaradas pretensiones yihadistas marroquíes y de otros países islamistas, y yo que se cuantos locos más, que quieren conquistar España. Quieren recuperar lo que fue suyo e instalarse para dominar Al Andalus. Pero Al Andalus no es para ellos sólo Andalucía, sino toda la península ibérica. Lo quieren todo y a por ello van a venir sin piedad. Y todo esto en nombre de Alá. Estoy segura de que si Alá levantara la cabeza o más bien se apareciera, los fulminaba a todos de un plumazo.

Se han vuelto locos, bueno no, no se han vuelto, lo son de nacimiento. Decapitan a gente, lo graban y lo difunden por el mundo para que veamos lo que nos espera si no cedemos ante sus pretensiones. Personalmente me aterroriza ver cada día más imágenes de este tipo; asesinatos, bombardeos, decapitaciones, torturas, etc. Ahora les ha dado, además, por difundir imágenes de fotomontajes de monumentos españoles con la bandera del IS, el Estado Islámico que, probablemente sea la organización terrorista más poderosa de la historia.

Intentar justificar la locura y la maldad

Es muy fácil ampararse en una religión y en una ideología para intentar disimular y justificar una locura y maldad. Cada vez son más, están infiltrados cada día en más países y lo peor de todo es que viven por y para su lucha y no les importa dar su vida por ello. Hasta aquí en España tenemos infiltrados. Es espeluznante ver como gente relativamente cercana a nosotros, como un yihadista del país vecino marroquí casado con una española, exhibe las cabezas de cinco soldados sirios, por ejemplo. Mi miedo se convierte en terror al oír asegurar a nuestro ministro de Interior que España es uno de los objetivos estratégicos de la yihad y pasa a ser pánico cuando el rey de Arabia Saudí advierte que si nos descuidamos, el Estado Islámico alcanzará Europa en un mes y América en dos.

Mientras tanto, ¿qué hace la comunidad internacional ante estas amenazas y tantos asesinatos? ¡Nada! Estamos desamparados. No se sí por miedo, por no saber que hacer, por falta de estrategia o de unidad. No se por qué todavía nadie ha actuado ni ha frenado a estos locos que decapitan impertérritos y vienen para quedarse e instaurar sus normas y leyes deshumanizadas, sobre todo contra las mujeres. Este Estado Islámico que nos quiere conquistar ha ordenado la ablación de todas las mujeres y niñas en el norte de Irak. ¿Tenemos que ir preparándonos para esto? ¿No podemos el resto del mundo aniquilar a estos locos? Es muy fácil decirlo pero, de verdad, no creo que sea tan difícil hacerlo. Todos los días paso por la mezquita de la M-30 en Madrid y no puedo evitar preguntarme si habrá alguien allí dentro en ese justo momento planeando algo. El mundo ha sido tolerante con ellos dejándoles construir sus mezquitas y realizar sus costumbres allá donde han ido, pero los extremistas locos quieren más y no van a parar hasta conseguirlo, a no ser que el mundo actúe ya, de una vez, para que dejen de matarse entre ellos y no nos dejen en paz a nosotros.

Rosana Güiza