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Otras opiniones

Liquidados Aguirre, Gallardon y Camps, Feijóo aparece por el noroeste

Octubre 1, 2009

Galicia tiene algo especial para mi, un castellano viejo. Siempre ha sido cuna de grandes políticos y tengo para mi que Nuñez Feijóo, su actual presidente, será uno de ellos. Para eso nació en Ourense y de una humilde familia. Le escuché el pasado martes en Santiago y volvió a demostrar que se trata de un dirigente con fuste y con fusta.
 
Resulta esto especialmente relevante porque en el centro derecha español (Feijóo es un centrista puro y lo que es más importante, lo parece), todos los aspirantes a suceder a Mariano desde Esperanza Aguirre a Camps, lo de Ruiz-Gallardón es harina de otro costal, han quedado abrasados como langosta a la plancha.
 

La reencarnación de Aznar

No hay otro. Es además uno de los más firmes puntales de Rajoy que le debe la más principal victoria que ha tenido el pontevedrés a lo largo de sus cinco años complicados años al frente de la siempre inquieta e inquietante derecha española.
 
Modestamente, creo que nadie me podrá negar mi pituitaria para analizar el futuro. Cuando en 1990 publiqué el libro El Vuelo del Halcón y anunciaba que José María llegaría a presidente del Gobierno, la mayor parte se me descojonó; luego estos que se carcajeaban fueron en posición lewisnskyana durante ocho años a trabajarse al del bigote.
 
Pero voy al grano. Llevo tiempo siguiendo a Núñez Feijóo, y lo primero que quiero decir es que tiene condiciones y estoy seguro que llegará. Me recuerda mucho al Aznar de los años 80 cuando llegó a la dirección de Castilla y León. Espero que le imite en la primera etapa y se olvide de él en los cuatro años últimos que estuvo mandando en España.
 
Nuñez Feijóo es antes que nada un moderado. Lo cual no significa en modo alguno “blandengue”. En su conferencia hizo un análisis perfecto de la situación de su tierra -¡menudo embolado le han dejado en herencia los Touriño y Anxto Quintana, ahora tertuliano de la COPE, ¡manda carallo!, pero estoy seguro que enderezará el rumbo de este entrañable territorio hispano.
Estamos en presencia de un hombre tranquilo que desde su preparación técnica -lo demostró durante sus años al frente de Correos- y tiene ambición política.
 

Los desaparecidos de la Gürtell

No miró hacia otro lado cuando yo mismo le planteé el tema de Gürtell-¿dónde está Agag y Pedro Antonio Martín Marin?- porque no hay que olvidar que uno de los cerebros de la trama corrupta es Pablo Crespo que en su día fue el jefe de organización del PP gallego.
 
Estoy convencido que Feijóo hará ver pronto a sus compatriotas gallegos la bondad de sus políticas sobre la base de la sensatez, el pacto, el diálogo y la firmeza.
 
Nuñez Feijóo, en cualquier caso, tiene mucho tajo en Galicia, que vive una crisis económica muy dura y muy especial. Tiene que demostrar que es gestor y político y viceversa. Pero también que es un representante pública que está a la par de la gran militancia y votantes del PP que siempre sean mostrado infinitamente superiores a sus dirigentes.
 
Voy a seguir con toda atención la aventura galaica del jefe del Gobierno autónomo gallego a ver cuándo llega el momento de coger el tren Rías Baixas.
Le deseo mucho éxito y si no pierde el oremus -como le pasó al ya citado Aznar– puede ser una gran cosa para todos.

Graciano Palomo es periodista y analista político