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No me moverán

Lección de Cabo Verde a Cataluña. Y Lampedusa por medio

Octubre 7, 2013

¡El africano tiene mayor sentido común que un europeo! Estaba en Canarias. Reunión de la Consejería de Turismo. Acuerdo de cooperación entre el Gobierno autónomo canario y el Ministerio caboverdiano. Entre los asistentes un representante del ala radical de Coalición Canaria, el partido “nacionalista” (¿Localista?) de las islas. En un aparte que pude escuchar un comentario del canario: “No saben Uds. la suerte que tienen siendo independientes”. La respuesta del caboverdiano fue: “¿Están Uds bien de la cabeza? ¿Ud. cree que si nosotros hubiéramos sabido que estando en Portugal, como las Azores, miembros de la Unión Europea, con pasaporte Schengen hubiéramos optado por la independencia? Especialmente teniendo en cuenta que la singularidad ultraperiférica, como la de Canarias nos proporcionaría estatuto de autonomía, ayudas económicas y la pertenecía a la Unión nos daría estabilidad política”. EL nacionalista canario dio la callada por respuesta.

Mi amigo el catalán

Barcelona, la semana pasada. Conversación con un amigo miembro relevante de CiU y antiguo Conseller ¿Cómo vais?, pregunto. Ya ves preparando la independencia, responde. Es decir, preparándoos para salir de la Unión Europea, repregunto. Entonces empieza su discurso: entraremos en la EFTA, buscaremos entrar en Schengen y utilizaremos el Euro como Andorra. O sea, que piensan ser Europa, sin ser Europa ¿Y respecto a España? Como la nacionalidad es Ius Sanguinis y todos los catalanes hemos sido españoles o hijos de tales tendremos derecho al pasaporte español y a través de Francia exportaremos a España como hemos hecho desde hace dos siglos. O sea, que los independentistas catalanes quieren seguir siendo españoles sin serlo. Fundamentalmente sin pagar impuestos para ayudar al resto de los españoles.

Y Lampedusa por medio.

En resumen, un egoísmo al cuadrado. Luego se rasgarán las vestiduras por lo de Lampedusa. El horror que a todos nos ha conmovido. Un horror que trae causa de las injusticias de los egoísmos del norte y la desvergüenza de los políticos del sur. Y los nacionalistas catalanes lo que quieren es eso: mantener sus privilegios. Poder llamar charnegos al resto de los españoles, y seguir vendiéndoles. Luego, si algún día un inmigrante muere en su viaje a la tierra prometida del burgués acomodado en las Ramblas, se rasgarán las vestiduras. Todo sin saber que el egoísmo que instalan los nacionalismos es una causa de esos efectos. Y no la más pequeña.

La hipocresía no tiene límites.   

J. R. Pin Arboledas, Profesor del IESE, Director del Executive MBA, Madrid