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Otras opiniones

Las “tonterías” de Ruth sobre los huesos de ¿Ruth y José?

Noviembre 18, 2012

“Estoy harta de escuchar tonterías como que mis hijos no pueden enterrarse hasta que haya sentencia firme y mentiras como poner en duda la cadena de custodia de los huesos que está más que acreditada”.  

Esto es lo que dijo Ruth Ortiz, entre otras cosas, en una rueda de prensa para “sólo medios nacionales” que ofreció el viernes pasado. No me queda más remedio que decir que ya somos dos las que estamos hartas de oír decir tonterías: ella y yo. La diferencia es que lo que ella dice que son “tonterías”, desde el punto de vista del fuero al que ella se ha sometido, no lo son. Y para mí, las “tonterías” son precisamente lo que ella dijo el viernes en ese comunicado, en el que reclamó a los jueces, ante las cámaras de televisión, que le entregasen los huesos humanos que presuntamente fueron encontrados en “Las Quemadillas” y que han sido analizados por unos y por otros, para poder enterrarlos como Ruth y José.

Ruth justificó la exigencia de que le devolvieran los huesos de sus hijos en un comentario que le hizo su abogada, la Sra. Reposo: “que yo sepa ningún cadáver está presente en un juicio por asesinato”. Sin duda, este extremo es cierto pero no se puede aplicar a su caso. Cuando en un asesinato se haya el cuerpo, los forenses lo identifican de forma indubitada a través del ADN, de las huellas dactilares y/o hasta por un reconocimiento presencial de alguno de sus familiares. Por tanto, no hay duda sobre su identidad. En el caso de los huesos de “Las Quemadillas”, no hay una identificación indubitada. De hecho, el abogado de la defensa ya ha anunciado que cuestionará su origen humano y esta va a ser la principal controversia durante el juicio. La ley obliga a que las piezas de convicción (en este caso los huesos) estén a disposición de las partes durante las sesiones del plenario. La conclusión es sencilla: no se podrán enterrar hasta que haya sentencia firme. Pero según Ruth, esto es una “tontería”. La ley es una “tontería”, por tanto, y los jueces hacen “tonterías”. La pregunta, entonces, es ¿por qué se somete a su fuero? No es extraño que ella no conozca la Ley. Es sencillamente vergonzoso que su abogada le haya permitido (en el despacho de la letrada) equivocarse tanto.

Oposición con razones

El juez instructor del caso y el fiscal jefe de Córdoba, que no son sospechosos, precisamente, de defender a José Bretón, se oponen a que se de sepultura a los huesos. Tampoco es una contradicción que el fiscal sostenga esta postura y al mismo tiempo aseguré que se trata de los huesos de los pequeños Ruth y José. Él ejerce la acusación pública y dice lo que cree que es cierto, que Bretón mató a sus hijos y que los huesos de la hoguera son de Ruth y José. Se apoya en todos los informes de antropólogos que así lo corroboran. Pero de momento y hasta que esos informes sean elevados a prueba durante el juicio, estamos hablando de indicios. El fiscal lo sabe y por eso se opone a su enterramiento. Como también sabe que si la exigencia de Ruth fuese autorizada,  al final del camino, y me refiero al Tribunal Supremo, podríamos encontrarnos a José Bretón en libertad. Y dado que el fiscal tiene meridianamente claro este aspecto, lo que no quiere es que se vulnere algún precepto que haga que José Bretón no pase las próximas décadas entre barrotes. Parece mentira que la Sra. Reposo permita que su cliente presione “popularmente” para conseguir algo que podría llevar a la exculpación del presunto asesino de Ruth y José por vulneración del derecho a un proceso con todas las garantías. Parece mentira que esta iniciativa encuentre el apoyo de tantas personas y algunos periodistas que no sean capaces de concluir con que la única manera de que Bretón sea condenado es cumpliendo las reglas del juego. 

Manipulación del móvil y prueba forense

Otra de las cosas que Ruth dijo el viernes fue que no entendía que el que manipuló el teléfono de José Bretón (algo que se le achaca a su hermano Rafael y que no está demostrado todavía) no esté actualmente imputado en la causa. ¡¡¡No puedo entenderlo!!! ¿No le ha contado su abogada que el propio Rafael, a través de su letrado, solicitó estar imputado en la causa? ¿No le ha dicho tampoco que cuando el juez le preguntó a ella, María del Reposo se opuso a su imputación? ¡¡¡Porque así fue!!!¡¡¡María del Reposo se negó en el Juzgado a que Rafael Bretón fuera imputado!!!  a la vez que permite a “su” cliente en “su” despacho, frente a ella, “equivocarse” de nuevo al referir que no entiende como Rafael Bretón no ha sido imputado.

Tampoco es comprensible que Ruth Ortiz se pregunte en voz alta la razón por la que la perito que dictaminó que los huesos eran de animales sólo tiene abierto un expediente disciplinario. Se pregunta la madre de Ruth y José, por qué no está imputada. ¿María del Reposo no le ha explicado que un error, sin duda grave, no es delito? ¿No le ha dicho que cualquiera se equivoca profesionalmente y que no va a la cárcel por ello? La doctora Lamas marró en las conclusiones de su informe. El error es inherente al ser humano y aún así se le ha abierto a ella y a tres de sus jefes un expediente por falta grave. Jamás en la vida podrá trabajar de antropóloga. Está profesionalmente muerta por ese error. Nadie recuerda ahora sus dos décadas de aciertos en antropología que han colaborado para que muchos criminales purguen sus crímenes en prisión. Pero sobre todo, como digo, ¿nadie le ha explicado a Ruth que Josefina Lamas no ha cometido ningún delito y por tanto no procede imputación alguna?

Ruth la acusó también de torpedear la investigación cuando dijo que se había perdido un hueso. Pero a la perito se  lo preguntó el juez. Antes de empezar su declaración, Rodríguez Lainz le advirtió que mentir es un delito. Por eso cuando le preguntó si la cadena de custodia se había roto, si faltaba algún hueso, ella dijo sí. La verdad. ¿Es que debería haber mentido? ¿Vale todo para condenar al acusado? Pues no lo sé, pero de lo que estoy plenamente convencida es de que en este caso va a reaparecer una flamante y continua cadena de custodia sin atisbo, por insignificante que sea, de fisura.

Cadena de custodia

Para Ruth lo anterior es ya un hecho:“la cadena de custodia de los huesos está más que acreditada” ¿Tampoco le ha explicado la letrada que esto no pasará hasta que se eleve a prueba todo lo practicado hasta el momento, sometido a los principios de contradicción, inmediación etc,.. en el juicio oral? Y a todas esas personas que apoyan las incongruencias que a Ruth se le permite decir, ¿nadie les ha explicado que a las víctimas hay que ayudarlas, comprenderlas, apoyarlas pero no hacerles la ola cuando como el viernes dicen “tonterías” (por utilizar una vez más la palabra que ella usó)? No estoy de acuerdo con eso de que una víctima puede hacer y decir lo que quiera sin que nadie pueda rebatirlo por cuestiones de empatía porque les aseguro que yo tengo mucha empatía, lo que no tengo es “tontería”. Y no me preocupa que Ruth leyese ese comunicado populista, demagógico, improcedente y hasta injurioso. Lo que me parece preocupante es que dicho discurso sea acogido con entusiasmo por una sociedad que, como ya expuse en este periódico, confunde la victimología con el victimismo.

Bárbara Royo