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Mi Tribuna

Las primeras chispas en el PSOE encienden la hoguera de la división

Diciembre 14, 2014

En pleno ambiente preelectoral, las primeras chispas en el Partido Socialista anuncian fuego cruzado entre las dos fuerzas más poderosas: Susana Díaz frente a Pedro Sánchez. El poder real contra el poder establecido en medio de un fragor que levanta expectación en el PP… que sigan, que sigan, dicen.

Si a estas alturas empiezan a discutir las cuestiones de liderazgo, mala solución esta de buscar un líder que rompiera las barreras del clasicismo tras el batacazo de Rubalcaba y esa explosión que se produjo en las elecciones europeas. Entonces, muchos españoles conocieron a Pablo Iglesias que hasta ese momento había sido un mero personaje, una especie de chiquilicuatre político que catapultó también un programa de televisión.

Fallar en lo más básico

Entre otras cosas, esa novedosa irrupción precipitó los acontecimientos en las filas socialistas con un cambio de guión del que ahora muchos se arrepienten. Pedro Sánchez se queda en las formas y no se aprecia su fondo político pero si, además, empieza a fallar en lo más básico estamos ante un liderazgo que se tambalea.

El PSOE se ha equivocado estrepitosamente en su manera de enfrentarse a Podemos. Ahora su principal preocupación no es derrumbar al Partido Popular, sino calibrar qué afectación tendrán entre sus votantes las propuestas de esta formación de izquierdas. Es decir, cuánto le puede restar y cómo ajusta sus cuentas en estas elecciones de 2015 en clave de primarias ante las generales del año siguiente.

Un nuevo mapa político en España

Sí, esta cita de las municipales y autonómicas dibujará un nuevo mapa político en España, inundado ahora de un mayoritario poder del PP porque recogió todas las consecuencias del efecto Zapatero y su calamitosa segunda legislatura. Los populares ganaron alcaldías y comunidades impensables, en muchos casos, con unos resultados abrumadores que en mayo no volverán a repetirse. Ese nuevo dibujo se antoja como la mejor encuesta que examinará las políticas generales de los principales partidos y, lo que nos ocupa, de la capacidad que pueda exhibir Pedro Sánchez.

Su problema, no obstante, es que Andalucía se descontrole de la senda oficialista y esto parece que ya ocurre. La populista Susana Díaz tiene su futuro asegurado después del abandono del PP cuando decidió colocar un candidato sin arraigo ni tirón. Abatido Javier Arenas, vía libre para esta hija política de Chaves y Griñán que ha recuperado el tirón socialista de su principal nicho. Y como Andalucía es esencial para el PSOE, a Pedro Sánchez no le queda más remedio que empatizar con la lideresa de facto en su partido.

Momento delicado

Estos días de run run, dos dirigentes socialistas me expresaban las dos caras de la situación que viven: “No puede ser, hay que apoyar a Pedro porque es la imagen sobre la que debe sustentarse el futuro del PSOE y para ello es necesario conseguir unos buenos resultados en las elecciones municipales y autonómicas, recuperar alcaldías perdidas y gobernar en diversas comunidades. Ahí empezaría nuestra reconstrucción”; “Pedro no ha sabido llevar bien este momento delicado en la política con el PP tocado en las encuestas y la llegada de Podemos a la escena política. En las primarias a la candidatura a la presidencia del Gobierno tiene que haber un debate abierto y varias candidaturas que sean capaces de recoger las diferentes sensibilidades del partido”.

Elijan cualquier versión. Ambas son reales y reflejan un aire de división que ya celebran en el Partido Popular… y en Podemos, claro. 

Félix Ángel Carreras
Director de Tribuna Valladolid