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A renglón seguido

Las “Pep” y la repera patatera

Abril 27, 2015

Nadie podrá poner en duda, excepto el que no conozca sus dominios, que la Confederación Helvética ha sido, y sigue siendo, un referente de limpieza, pero sus cañerías financieras no pueden presumir de lo mismo; han conseguido convertir sus autistas entidades en cloacas bancarias donde depositar el sucio dinero, que, cuando está en ciertas manos, tiene los pies huéspedes.  

Algunos, mientras hablan de la madre patria, dicen que el mundo también lo es, pero entienden que el globo terráqueo se reduce a una serie de accidentes geográficos –paraísos fiscales-, isleños o continentales, repartidos por aquél, arropándose por conveniencia de forma inquebrantable bajo su bandera, en tanto permanecen encaramados en el asta de la opacidad.

Suiza, balneario de la tranquilidad dineraria

Un claro ejemplo es el de Suiza, un balneario de tranquilidad dineraria para el descanso y cuidado termal de los capitales españoles, tan ávidos de oxigenarse en su banca con tratamiento tipo curatela para cuidar la tela, que siempre es menor de edad. Se ve que huyen de los nada balsámicos impuestos y recuperadores vahos inspectores del eucaliptal tributario español.

Tenemos alojados con muy buenas vistas, en régimen de pensión completa y a todo confort, con las ventanas abiertas de par en par al patio de Montoro, unos 20 mil millones de euros en el país alpino; pero también 4 mil en la pirenaica Andorra y unos 260 en los aledaños del peñón de Gibraltar. Se diría, por la orografía financiera, que somos aficionados, como Bárcenas, al evasivo slalom, a pesar de que esta última plaza carece de pistas para desarrollar el esquí; si bien, se puede practicar el de “fondos”.

La repera patatera de Santiago Menéndez

El hasta ahora poco conocido Director de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria (Santiago Menéndez) se ha puesto el otro mono de trabajo, el del disfraz de la comunicación, y ha manifestado que maneja “todos los datos que se investigan, y son la repera patatera”, en referencia a la investigación de los sospechosos de no contar la verdad declarativa. De ellos, un grupo de unos 750 “PEP” (Personas Expuestas Políticamente), entre los que se encontrarían nada simples falaces contribuyentes de apellido compuesto y relumbrón de cargos, están en el ojo del huracán por ponerse ciegos de dinero gris.

Conocíamos –hasta la fecha- “la pera limonera” y “el cero patatero”, por lo que cabe pensar, que las pesquisas se podrían estar llevando a cabo en un laboratorio hortofrutícola del CSIC dentro de una maniobra de distracción para los investigados y el seguimiento de los medios, y cuya tarea estaría supervisada por el departamento de ingeniería agrónomo-tributaria ¡tan veterano y experto en estos casos!

Una de arena y una de cal

Fruto también de la madura bisoñez, el alto representante de la Administración se ha erigido en especialista de la genética del Cuerpo de funcionarios subordinados que se encuentran bajo su redingote profesional al afirmar que “la confidencialidad va en el ADN de los funcionarios” –de Hacienda-. Es decir, que cuando nacieron, ya sabían que su orientación laboral estaba encaminada al ejercicio de tales funciones públicas.

A la sazón, se ha colocado entre los intersticios de las tertulias el ex-director del mismo organismo Ignacio RuizJarabo, quien, con su propio jarabe, aporta doctamente –todo hay que decirlo- el punto de vista del que ha estado lidiando el toro del peculio del otro lado de la barrera fiscal, aportando, eso sí, una de arena y otra de cal. 

Paco de Domingo