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Otras opiniones

Las marcas de relojes más deseadas

Septiembre 27, 2011

Pocos artículos de lujo han experimentado una mayor revolución que los relojes de alta gama. Si no muchos años atrás las marcas que dominaban el mercado eran por todos conocidas, hoy este sector ha sufrido un gran cambio debido a la entrada de nombres para la mayoría desconocidos. 

Aunque las marcas como Rolex, Cartier, Bulgari, Hublot, Omega, etc. siguen copando la mayoría de las ventas del mercado de “alta gama”, hay otras que aunque desconocidas para el gran público, cada día adquieren más adeptos y ganan el pulso de la exclusividad a los nombres más populares. 

En el mundo de la relojería encontramos dos perfiles de compradores claramente diferenciados. Por un lado están aquellos que se dejan llevar por el diseño exterior del reloj y lo que este representa en términos de status y, por otro, aquel que busca esa exclusividad en el mecanismo que su caja alberga. 

Seguramente de preguntar al gran público por Richard Mille no muchos hubieran sabido que es una de las marcas de relojes más elitistas existentes. La abundancia de años pasados y los mercados emergentes han permitido a este relojero en escasos años rivalizar con marcas centenarias e incluso ganarles la partida y permitirse hasta vestir la muñeca de personajes como Rafa Nadal o Felipe Massa

Si la mayoría, que no todos, de los compradores de relojes Rolex lo hacen buscando cierto status para sus muñecas, existe otro perfil de comprador que no duda en adquirir piezas mucho más exclusivas aunque eso les suponga el que su reloj pase desapercibido al ojo ajeno. 

Marcas como FP Journe o la mismísima A. Lange&Söhne, con maquinarias manufactura muy superiores a las de las firmas de los grandes grupos del lujo, son codiciadas por los amantes de la verdadera relojería a quienes no les importa pagar hasta diez veces lo que harían por un Rolex

Es importante destacar que nunca como hoy esta industria se había visto sometida de forma tan directa al marketing de las diferentes casas. No deja de ser curioso observar como marcas con muchos años de bagaje relojil a sus espaldas como Panerai o Audemars Piguet nunca consiguieron tanta popularidad como la que tienen ahora. Si bien Panerai no deja de ser un fenómeno más basado en la estética que en la maquinaria en sí, Audermars Piguet ha conseguido aunando calidad y estética situarse como la preferencia de esos treintañeros que ya han comprobado lo que se siente conduciendo un 911. 

Hoy parece claro que el mercado de los relojes de verdadera alta gama en el futuro no será igual y no pasará, como todavía lo hace ahora, por esas casas que venden miles de relojes en todo el mundo. Por el contrario, serán las escasas piezas de los más reputados artesanos relojeros independientes como McGonigle, Thomas Prescher, Urwerk o Greubel Forsey las más codiciadas por los amantes de la relojería como por las grandes fortunas. 

Si bien estas últimas marcas no sonarán al típico comprador de Rolex, Panerai, Cartier o Hublot, qué duda cabe que su exclusividad, refinamiento y calidad las sitúa en otra dimensión frente a estas y terminarán afianzándose como las más deseadas del mercado. 

Dyonisos
Dyonisios@extraconfidencial.com