Menú Portada
Otras opiniones

Las cartas de Ignacio Santander

Octubre 14, 2009

Hace unos días recibí a mi nombre dos suculentas cartas en las que Ignacio Santander, padre de Violeta Santander, muestra su odio y rencor contra todos aquellos que, en algún momento, decidieron pronunciarse acerca de la agresión que sufrió su hija a manos de Antonio Puerta. En la primera de ellas se dirige a Jesús Neira y, con un lenguaje ciertamente soez y cuestionable, Ignacio se permite el lujo de definir y hasta menospreciar al hombre que intentó proteger a su hija de una agresión física. Nunca podré defender que tras la mirada del Profesor Neira no se esconde un hedor mercantilista que repele hasta la saciedad, pero las afirmaciones que Santander realiza en esta ocasión no se pueden tolerar. A continuación reproduzco literalmente sus duras palabras:
 
“Maldito Neira, maldito impostor. Tu fama te llegó por la hostia que te dieron. Siempre fuiste un aprendiz de brujo, un político frustrado, en las hemerotecas está tu pasado. Nunca fuiste nada, y ahora menos. A pesar de tantas medallas, eres el antihéroe, tus medallas huelen a mofeta. Tú, que hablas de diferentes clases de cucarachas en los panfletos que te han escrito, refiriéndote a los ciudadanos de este país, pues yo te digo que tú sí que perteneces a esa clase de cucarachas con sotana. Ahora te voy a decir un piropo que te mereces: vete a la MIERDA, que es lugar donde perteneces, naciste basura y morirás basura.
 
Para mi hija Violeta, de su padre:
                        Violeta de mis amores
                        Dulce sueño de primavera
                        A pesar de los pesares
                        Nadie hará que no te quiera”
                                                                                 
Como acompañamiento a sus perversas palabras, el padre de la criatura también me hizo llegar una misiva que envió a José Luis Rodríguez Zapatero para hacer constar su desprecio hacia el gobierno español, así como para mostrar su sentir tras los hechos que acorralaron públicamente a su hija. Ignacio lanza sus envenenados dardos sin importarle el cómo ni el por qué. Parece mentira. Yo todavía sigo sobrecogido. De vergüenza.
 
“Yo, Ignacio Santander, padre de Violeta Santander:
 
Lamento tener que dirigirme a usted de esta forma, pero es el único camino que se me ocurre, ya que me encuentro lleno de rabia y de ira, por el comportamiento de algunos Ministros que usted preside. Por ejemplo, Bibiana Aído, para mí ministra de la desigualdad, y la vicepresidenta del gobierno MªTeresa Fernández de la Vega, presuntamente cómplice de la campaña y del linchamiento de mi hija, Violeta Santander. Todo vale, no importa la verdad, lo que importa es el fin.
 
Si hay que suplir a los jueves, se suplen. ¡Qué espectáculo!
 
Conozco bien al PSOE pues fui miltante en el pasado con el Felipismo, y estos hechos ya ocurrieron con el buen socialista Don Enrique Tierno Galván y con el viejo socialista, ya fallecido, Don Ángel Numbela Vera, secretario político del entonces Sr Tierno Galván pues Ángel Numbela Vera 22 años de su vida en las sucias mazmorras del franquismo. 5 consejos de guerra, tan solo su delito haber sido fiel a la república y un buen socialista. Pero los Felipistas le calumniaron, le maltrataron y le echaron de sus diferentes cargos de concejal, por negarse a ser corrupto. Todo esto, yo, lo presencié y lo puse en conocimiento de la F.S.M, la respuesta que obtuve fue el silencio y la persecución. Por eso abandoné el partido. No hay más que tirar de hemeroteca. La historia por desgracia siempre se repite.
 
Héroe sin serlo
 
Las medallas huelen a mofeta, al igual que ciertos periodistas y algunos políticos carroñeros que utilizan la calumnia y prostituyen la verdad. Por eso gritó: y si grito no es tan solo por gritar (como decía la gran Violeta Parra). Algún día espero que prevalezca la verdad sobre la mentira, pero ya será demasiado tarde, para mi hija Violeta, ya la han crucificado, la llevaron a la hoguera como a Juana de Arco. ¡Malditos inquisidores!
 
Qué dirá el ‘Santo Padre’ que vive en Roma, que están degollando a sus palomas… Gracias a la vida que me ha dado tanto… De una violeta a otra violeta, la cantautora chilena, su alma y espíritu jamás morirá”