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El mayordomo

Las 5 claves para elegir tu traje a medida

Octubre 1, 2011

Ni el mejor traje de confección de Brioni consigue los resultados de un traje hecho a medida y cosido a mano. Asegurémonos por tanto de acertar en nuestra elección


Todos los amantes del buen vestir deberían experimentar al menos con alguno de sus trajes lo que se siente vistiendo a medida. Si bien, el contar con un número importante de trajes es ya un privilegio, el hacerlo con todos ellos a medida resulta hoy cuanto menos imposible. 

Sin embargo, siempre existirá esa ocasión especial que justifique el que un caballero posea al menos un traje a medida para afrontar con todo tipo de garantías esa fecha tan señalada. A pesar de esto, resulta francamente curioso el que para dicha ocasión la mayoría de los caballeros prefieran acudir a hacerse con su traje a tiendas de confección como Hugo Boss, Ermenegildo Zegna o Hackett

Aunque todas estas marcas tienen muchos años de bagaje a sus espaldas y son por todos conocidas no dejan de ofrecer trajes de medidas estándar, cosidos por máquinas y en muchos casos más caros incluso que un verdadero traje bespoke

Para elegir ese traje especial, esta semana intentaremos dar siete consejos que permitan que podamos presumir y disfrutar de vestir un excelente traje hecho a medida y cosido a mano: 

1. Escoge un buen sastre 

Sin lugar a dudas la recomendación más importante de las siete. Aunque en nuestro país no es que abunden ni en número ni en calidad todavía podemos disfrutar de las tijeras más privilegiadas de algunos de los mejores sastres europeos. 

Una forma fácil de acertar en la elección de nuestro sastre es preguntando a aquel conocido que sabemos que viste a medida y del que además nos gusta el estilo de sus trajes. Es importante tener en cuenta que no por acudir al sastre más conocido conseguiremos el traje más atractivo. De ahí que resulte fundamental conocer el estilo de cada uno de ellos y saber si es acorde con nuestros gustos y preferencias. 

De nada sirve vestirnos donde lo hagan los caballeros más adinerados si no nos gusta la hechura final de ese sastre. Por ello, es entendible que para cada caballero el mejor sastre sea aquel que mejor sepa transmitir a sus trajes su concepto de elegancia y estilo. 

2. La elección de la tela resulta fundamental 

Si no estás familiarizado con las marcas más reputadas de telas déjate aconsejar por tu sastre. Es igualmente importante que no te obsesiones con las denominaciones Super 100´s Super 180´s, etc. ya que de hacerlo puedes terminar llevándote a casa un traje no adecuado para el uso al que pensabas destinarlo. 

Como norma general indicar que las telas hasta 110´s suelen ser idóneas para los trajes del día a día del trabajo. Las telas Super 120´s y Super 130´s son indicadas para aquellos otros que vistamos en ocasiones especiales y no con mucha frecuencia (una o dos veces al mes como máximo ya que si no nuestro traje no duraría más de cuatro o cinco años en nuestro armario). A partir de 160´s los trajes serán tan delicados que solo se deberían vestir en contadas ocasiones y además debemos tener presente que requerirán de un extraordinario cuidado. 

Por lo tanto, piensa antes el uso al que lo destinarás y actúa con tu elección en consecuencia. Si tu intención es vestir ese traje para el trabajo o con cierta frecuencia opta por telas, y más ahora de cara al invierno, de un peso de alrededor 350gr. 

3. Comunica sin reparos tus deseos en la toma de medidas 

La principal diferencia entre un traje de confección y otro a medida no es otra cosa que la hechura personalizada de este último. Y la hechura más adecuada para un caballero solo se consigue con una toma de medidas acertada. Por ello, no tengas apuro alguno en comunicarle a tu sastre tus deseos en cuanto, por ejemplo, el talle preferido o lo armada o no que te gusta la chaqueta. 

Igualmente, transmítele tus preferencias en cuanto al tipo de hombros que te gusta o tu caída preferida del pantalón. Si hay alguna parte de tu cuerpo de la que no te sientas particularmente orgulloso, díselo para que intente disimularla. 

4. Define el aspecto de tu traje 

Una vez te hayan tomado medidas y el sastre tenga claro tu tipo de corte preferido, es el momento de discutir los detalles finales del traje. Dos o tres botones, hilera cruzada o sencilla, aperturas laterales, número de pinzas en el pantalón, dobladillo en el pantalón, anchura de las solapas, tipo de forro, corte para tirantes o cinturón, número y disposición de los bolsillos, etc. 

No tengas problema en mostrarle a tu sastre esa foto que has visto en una revista y que te ha llamado la atención. Nadie mejor que él sabrá recomendarte sobre la conveniencia o no de escoger ese corte para tu traje teniendo en cuenta tu físico. 

5. Asegúrate de que todo está conforme a tus gustos durante las pruebas 

Aunque un buen sastre se habrá tomado la molestia de llamarte para probar el traje en al menos dos ocasiones, no dudes en exigir que el resultado final esté conforme a tus deseos. Por ello, si piensas que tu chaqueta te favorecería más de estar algo menos entallada, díselo. Haz lo propio si el largo del pantalón no es el deseado o incluso si apreciaras la mínima arruga en la caída de la chaqueta una vez abotonada. Recuerda el esfuerzo que has hecho para poder estar hoy en ese probador y lo que este traje significa para ti. 

Seguramente después de ese primer traje nunca más veas la confección industrial con los mismos ojos y por ello no te importará esperar el tiempo que sea necesario hasta poder hacerte con un nuevo traje a medida. 

Jeeves
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Fotos: Permanentstyle