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El mayordomo

Las 1.001 utilidades de la chaqueta Americana

Diciembre 18, 2011

Como hemos apuntando más de una vez, las ocasiones en que se puede vestir de sport solo van en aumento. Al contrario de lo que ocurre con la corbata, la vestimenta informal se está apoderando de muchos lugares de trabajo y de situaciones en las que hasta no hace mucho la elección de la corbata resultaba algo obligatorio. 

Aunque somos de la opinión de que el relajamiento excesivo en nuestra manera de vestir no es nada positivo, también pensamos que si bien todavía hoy podemos resistirnos al laissez-aller imperante en nuestra sociedad llegará un momento en que para no sentirnos excluidos tengamos que dejar en casa, en ciertas ocasiones, nuestra apreciada corbata. 

Y como estamos convencidos de que nuestros lectores al hablar de dejar en casa su corbata no están pensando en sustituirla por una camiseta, unos pantalones pirata y unas zapatillas de boxeo, queremos hoy traer a estas páginas una prenda que como pocas pueden salvar con elegancia muchas de las ocasiones donde la corbata ya no es bienvenida. 

Las americanas de más actualidad poco tienen que ver con las de antaño y hoy se pueden encontrar modelos verdaderamente atractivos y juveniles. Dependiendo del uso al que vayamos a destinarla, podremos decantarnos por una americana próxima en corte y construcción a la chaqueta del traje o por el contrario hacerla por una totalmente desarmada y hasta carente de hombreras y entretelas. 

Hoy en Italia, sus sastres hacen autenticas virguerías con las chaquetas más informales y desproveyéndolas de forro, hombreras y estructura interna. 

La carencia de forro hace que sea frecuente observar como sus bolsillos están cosidos en el exterior y como, al no contar con entretelas, dan la sensación de estar algo arrugadas y prácticamente carentes de forma. Este corte tan característico de la ciudad de Nápoles es objeto de deseo, e incluso de culto, por caballeros de todo el mundo. 

Cuándo y cómo vestirla 

De todas las americanas, la más popular y versátil es la de color azul e hilera sencilla. Esta chaqueta, como decimos en el título de este artículo, tiene 1.001 utilidades y según las prendas que la acompañen imprimirá un toque más formal o menos al conjunto resultante. 

1- Acompañando a la corbata 

Si lo que buscamos es darle un toque formal a la totalidad de las prendas que vistamos, podemos efectivamente hacer acompañar la chaqueta americana de una corbata. En este caso un pantalón de franela gris será una buena opción al aportar al conjunto la formalidad que deseamos. 

Una americana azul, y sobre todo si es cruzada, es perfecta para imprimir ese toque de formalidad que todavía los Casual Fridays requieren. Para esta combinación recomendamos que la americana sea algo armada y cuente con ciertas hombreras y estructura. 

2- De manera elegante pero más informal sin corbata pero con camisa 

Esta seguramente sea la opción más socorrida que hoy se hace de la americana. De escoger un pantalón tipo chicho o algún otro de corte más moderno y de colores juveniles y hacerlo combinar con la americana estaremos añadiéndole cierto grado de formalidad. 

En este caso al no dar entrada a la corbata, la camisa sería mejor vestirla con botones en el cuello y con un puño sencillo también de botones. Aunque hay caballeros que aún sin vestir corbata prefieren escoger para sus camisas puños de gemelos mi opinión al respecto es que es más armónico prescindir de ellos si no se va a vestir corbata. 

3- Con unos vaqueros y una camisa 

Unos vaqueros con una camisa pueden decir muy poco, pero si a este atuendo se le introduce una americana, y por supuesto más si es cruzada, el resultado diferirá en gran medida del inicial. 

Una actual americana azul marino sobre la que descanse un pañuelo de bolsillo de manera alegre y que se haga acompañar de una camisa con cierto estilo y de unos buenos zapatos de sport, tipo unos full brogue de ante, puede dar lugar a un conjunto verdaderamente interesante. 

4- Y para los más modernos y para las ocasiones más desenfadas hasta con camiseta 

Aunque eso de que no asome una camisa por debajo de la manga de cualquier chaqueta reconozco que no está hecho para mí, los lectores más modernos seguro que se atreven con esta posibilidad que, de saberla llevar a la práctica y no caer en el típico look de futbolista de pantalones rotos y camiseta rasgada con un gran logo en el frontal, puede conseguir un efecto además de moderno también estiloso. 

Al final son las prendas que acompañan a la americana las que determinarán en gran medida el grado de formalidad del conjunto. Y en este caso, como casi en todo conjunto de caballero, los zapatos juegan un papel principal y acertar con ellos se convierte en algo fundamental. 

Unos buenos slip on, que no unos castellanos, un zapato de ante o un doble hebilla burdeos seguro que puede acompañar a cualquiera de los conjuntos hoy nombrados con elegancia y estilo. Escojamos uno u otro lo importante es recordar que las zapatillas de moda por conocida que sea su marca o por lo famoso que sea quien las vista no son apropiadas en ningún conjunto mínimamente formal. 

Jeeves 

elmayordomo@extraconfidencial.com