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¡Qué fuerte!

Ladrones camuflados en políticos

Julio 11, 2013

¿Se imaginan que cada uno se tomase la justicia por su mano? ¿Qué cada uno hiciese lo que le viniese en gana para vengarse de algo o de alguien? Sería una locura, un descontrol y no se podría vivir. Si tengo hambre, robo comida de su huerto. Si no tengo casa, me meto a vivir en la suya. Si quiero viajar, robo su coche para ir a mi destino. Y así, para cualquier necesidad que tenga, robo, quito y ocupo lo que no es mío, pero si suyo, ganado con su trabajo y sudor. Pero llego yo, exigiendo unos derechos y, con toda mi cara y sinvergonzonería me llevo lo que es suyo, porque sí, porque quiero. Y encima la justicia no hace nada por devolvérselo a usted y a mí me deja seguir haciendo lo que me da la gana.

Bueno, pues esto es lo que hace el SAT, el Sindicato Andaluz de Trabajadores. Esta ola de delincuencia la empezó el parlamentario y alcalde de Marinaleda, Juan Manuel Sánchez Gordillo, cuando entró por su cara bonita en un supermercado, cual Robin Hood, y robó comida con la excusa de dársela a los que no tienen. Eso es un robo, digan lo que digan, como el ladrón que va a una joyería y se lleva todas las joyas, el que atraca un banco o el que entra en su casa y se lleva sus cosas de valor. A esos ladrones, si los pillan, son juzgados pero a este señor todavía no le ha pasado nada. Imaginen que este ladrón camuflado en político entra en su negocio, en su empresa o en su casa para darle a los demás sus pertenencias. La verdad, no veo diferencia alguna entré ambos tipos de robo y de ladrones. Lo mismo que no veo diferencia entre estos y el Portavoz del SAT, Diego Cañamero, que el año pasado por estas fechas ocupó una finca que no era suya. Por cuatro veces lo ha llamado la justicia a declarar y las cuatro se ha pasado por el forro las citaciones, porque se cree superior al resto de los mortales. Por fin ha sido detenido y llevado ante el Tribunal Superior de Justicia Andaluz para declarar. El TSJA le acusa de supuestos delitos de daños, usurpación, desobediencia y hurto por la ocupación de la finca militar Las Turquillas de Osuna (Sevilla).

Insumiso judicial

Pero Cañamero ha salido por donde ha entrado, se ha negado a declarar en calidad de “insumiso judicial”; término avalado por estos ladrones para poder hacer lo que les dé la gana, robar entre otras cosas. La ocupación de esta finca se llevó a cabo entre el 24 de julio de 2012 y el 9 de agosto para denunciar el impacto de la crisis sobre el campo andaluz, -impacto de crisis que hemos sufrido todos-. Qué pena que este ladrón y sus secuaces no vayan a la sede del Parlamento Andaluz y la Junta de Andalucía a exigirle al Sr. Griñán y demás gobernantes explicaciones por el caso de los ERE. Una pena que no ocupen el Palacio de San Telmo para exigir que devuelvan todos los millones que les han robado a los andaluces. Pero claro, sindicato, socialismo y comunismo son sinónimos y para ellos no son palabras compatibles con robo, ladrones y sinvergüenzas, justo lo que esta gentuza es.

Rosana Güiza Alcaide