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¡Qué fuerte!

La última oportunidad para Andalucía

Marzo 22, 2012

Estamos ante el último día de campaña electoral en Andalucía y mañana, jornada de reflexión. Todos ponen hoy la carne en el asador, exprimirán sus fuerzas hasta la última gota, se rasgarán las vestiduras en sus últimos actos y lo darán todo en el último mitin. Todos se juegan el todo; unos abandonar el poder de toda la vida, una dictadura disfrazada de democracia que ha durado décadas y que ha convertido a Andalucía en un gran cortijo de unos cuantos chupando del bote y otros, los eternos candidatos, conseguir por fin el ansiado poder que parece imposible y que, si se llegara a lograr, parecerá increíble.

Porque Andalucía es socialista, ha sido y lo será siempre, y da igual lo que hagan, digan o pase allí, es socialista por convicción, de nacimiento, y se lleva en los genes. A pesar de los pesares, de las penas, de ser los últimos en todo, de ir a la cola de todo, de tener más paro que nadie y de tener la peor imagen de todos, Andalucía es socialista.

La gota que colmó el vaso

La Andalucía profunda ha demostrado cada cuatro años en las urnas que todos los factores que la han llevado a la ruina no importan a la hora de emitir el voto. ¿Qué tenía que pasar en Andalucía para que se produjera un cambio? Pues ya no puede pasar nada más. Hay de todo. El escándalo de los ERES ha sido la gota que ha colmado el vaso. Puede que, ante tanta corrupción, el ciudadano andaluz castigue de una vez por todas al socialismo chupasangre de allí abajo.

Puede que el andaluz convencido no cambie el voto pero si castigue con la abstención aunque, también puede que, el que es cerrado de mollera, no vea más allá del PER y le de igual lo que se cueza o no en el Palacio de San Telmo. La suerte está echada y ya no se puede hacer nada más. Ante las clarificadoras encuestas que dan la presidencia a Javier Arenas, se han jugado todas las bazas. Parece que la manera más honrada que tienen los políticos de hacer campaña es, en lugar de edificar, construir y proponer planes e ideas de futuro, ir de pueblo en pueblo diciendo lo que va a hacer el PP si gana las elecciones; señora, le bajarán la pensión. Señor, le quitarán a su hijo el PER. Abuela, van a eliminar la ley de dependencia y así, un sin fin de mentiras que meten el miedo en el cuerpo a cualquiera.

Para reprender no hay que tener vicios y hay que predicar con el ejemplo y ejemplo, lo que se dice ejemplo, no es lo que están dando precisamente los socialistas andaluces, al menos de buena conducta. No se puede permitir uno el lujo de ir diciendo el mal que harán los que no han llegado todavía al poder, teniendo las manos tan sucias como las tienen ellos. El domingo, en Andalucía, puede que siga oliendo a rancio o se produzca un cambio histórico que le de aire nuevo y fresco a un comunidad que lo necesita más que nunca. Si no ocurriera así, no habrá más oportunidades de limpiar el sucio ambiente.     

Rosana Güiza
rguiza@extraconfidencial.com