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Los puntos cardinales

La Teoría de la Compatibilidad, o cómo vetar en la ONU y vender armas de guerra al mismo tiempo

Marzo 20, 2012

Las televisiones de todo el planeta nos ofrecen diariamente las imágenes, de mala calidad -eso sí-, de un enfrentamiento atroz y desigual. Ya casi no quedan periodistas en Siria y sólo Youtube puede testimoniar la masacre a la que un tirano de formación occidental está sometiendo a su pueblo. Es la de Siria una guerra en toda regla. Y muy cerca, en Irán, todo está preparado para reaccionar ante un eventual ataque israelí que la Casa Blanca quiere evitar a toda costa por el elevado nivel de víctimas que esa aventura generaría entre sus filas.

Estos son dos ejemplos de lo lejos que está la realidad de las aspiraciones pacifistas que los gobernantes propagan a los cuatro vientos como actos de fe. Las paradojas del inservible modelo de relaciones internacionales que sigue en vigor son numerosas.

Suministradores de muerte del Planeta

En esta columna hemos denunciado en varias ocasiones que el sistema de 1945 ya no vale, con esos cinco países capacitados para vetar cualquier propuesta en el Consejo de Seguridad de la ONU. Gracias al Instituto Internacional de Estudios para la Paz, ubicado en Suecia, acabamos de conocer que en el periodo comprendido entre 2007 y 2011, cinco naciones han acumulado tres cuartas partes de las ventas mundiales de armas.

Estados Unidos figura el primero en la lista, seguido de Rusia, Alemania, Francia y Reino Unido. Es decir, que salvo el Estado germano, los otros cuatro ejercen el veto en la ONU. El otro país, con esa obsoleta e inadmisible prerrogativa, es China, que en el anterior periodo de estudio (2002-2006), figuraba como el principal importador de arsenales. Ahora ha descendido hasta el cuarto lugar porque Pekín ha invertido la curva de la oferta y la demanda y su capacidad para vender armas ha incrementado en un noventa y cinco por ciento, una cifra que coloca al gigante asiático en la sexta posición de los suministradores de muerte del planeta.

India, el mejor comprador

Como decíamos, el informe sueco saca a la luz situaciones paradójicas como el hecho de que, tras esa imagen tópica de paz y buen rollo, sea la India el país que más armas compra de todos, alrededor del diez por ciento. Así que, por muy descalzos que vayan y por mucho yoga que practiquen, los compatriotas de Pandit Nehru y Mahatma Gandhi son los principales clientes de Rusia, al tiempo que pueden presumir de que George W. Bush les convirtiese a un aliado atómico preferencial.

Merece la pena detenerse en el curioso incremento registrado en África, en especial en la franja norte, cuyos países suman casi un sesenta por ciento de las compras continentales. Las revueltas árabes están muy presentes en esta balanza comercial en la que destacan las adquisiciones que Túnez y Egipto han hecho de material de guerra americano. Hasta en la compra de arsenales bélicos quedan patentes las diferencias entre los países árabes que han vivido o viven revueltas y procesos de cambio.

Porque frente a estos últimos datos de suministros de Estados Unidos a Túnez o Egipto, Rusia sigue siendo el gran proveedor de Siria, cuyo régimen ha incrementado en casi un seiscientos por ciento la compra de armas en la última década, operaciones con las que deja claro a los ojos de todos el enorme desequilibrio del conflicto y la gran capacidad para masacrar cualquier brote de disidencia.

Por eso se entiende tan bien que el embajador ruso en la ONU mime de un modo nauseabundo a sus clientes de Damasco.

Ángel Gonzalo, Redactor Jefe Internacional de Onda Cero.