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A renglón seguido

La siesta y la fiesta nacional

Octubre 25, 2016
toros-cataluna

El Tribunal Constitucional ha lidiado con la polémica taurina y decretado el levantamiento de la prohibición de las corridas de toros en Cataluña, una decisión que supone una puya en el espinazo de la Generalitat, a la que ´acusa´ de “invadir” competencias estatales. Con esta sentencia se echa un capote a los seguidores de la creciente denostada Fiesta Nacional. La decisión ha sido tomada por 8 de los once magistrados frente a 3 discrepantes.

Los centinelas de los derechos fundamentales del Constitucional propician simultáneamente el evolucionismo darwinista y fomentan el mejoramiento del morlaco de lucha. A la par tampoco desdeñan el grado de empobrecimiento que invade España –propiciando indirectamente más actividad laboral-, sin entrar a valorar el riesgo que supone enfrentarse a los cornúpetas –¡dos cortas armas de queratina! frente al largo acerado estoque-, e impulsan paralelamente el carácter literario-cultural de “El Espartero” cuando pontificó ad eternum que <¡Más cornás da el hambre!>… que estocadas el hombre –apunto.

Buen momento para que los ultra-ortodoxos de la siesta en Cataluña peleen por ´poner una pica en Blanes´ modificando el metonímico lorquiano epigrama de las <cinco en punto de la tarde>, ya que la tradicional puesta en marcha de éste esforzado deporte nacional, excepto censura y extirpación de los independentistas por su condición de españolidad, se ve interrumpida dada la coincidencia horaria de dos de los pilares sagrados de nuestra plural folclore.

No obstante, y dado el indiscutible galenístico apoyo para su práctica por el carácter tanto psico-catártico como fisio-saludable que conlleva, así como el fuerte arraigo que nos ata a la butaca postingesta, debería de ser reconocida como todo un fenómeno evolutivo y de equilibrio emocional para el homo sapiens, obteniendo la consideración declarativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, al menos la que concierne a nuestra piel de toro, y señalarse, asimismo, como Bien de Interés Turístico Internacional: lo que ahora se conoce como ´Marca España´.

¿Y el día en que los chinos se enamoren de la Fiesta, como del balompié, y haya que acomodar nuestros usos a sus gustos y husos horarios que nos pillan tan a desmano, por la distancia, y a deshora? –fútbol dominical-. Imaginemos una corrida a la hora de Misa Mayor con dilema para las dignísimas autoridades: Asistir a la consagración del cuerpo y la sangre de Cristo o ponerse el mundo por montera comulgando con la sangre y la arena.

A la primera edila ´doñAda´ se la ha ´colau´ el T.C., si bien el desarrollo y la aprobación del reglamento de espectáculos públicos está en manos del Govern autonómico, pudiendo modificarlo y ahormarlo de forma tan retorcida que no permita los actos de tauromaquia sobre la arena de ´la Monumental´, continuando a barbecho el Condal coso. Una vez más, y como nos recuerda el pedestre conocimiento: ´Hecha la Ley, hecha la trampa´.

Soy Tauro, pero reconozco que no me pica el gusanillo por los bichos con los que comparto zodiacal cornamenta; sin frontal ornamento.

 

Paco de Domingo