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¡Qué fuerte!

La rebelión de los jóvenes tontos y malos

Abril 1, 2011

Hay que ser tonto, muy tonto para hacer estas cosas: entre un 14% y un 21% de los jóvenes se lesionan así mismos y lo exhiben en YouTube. Además, suelen ser, mayoritariamente mujeres y la media de edad es de 25 años. Imágenes de adolescentes con brazos sangrantes, cortes, cicatrices o heridas son los vídeos que ahora se han puesto de moda e invaden la red. Antes fueron vídeos de jóvenes maltratando a otros adolescentes, dando grandes palizas a compañeros de clase hasta la extenuación. También se puso de moda colgar vídeos sobre maltratos a ancianos y también los hubo a indigentes. Incluso hemos visto vídeos de palizas y humillaciones a profesores. Pero ahora son ellos mismos los que se pegan y se autolesionan, se graban mientras lo hacen y lo cuelgan para que todo el mundo lo vea.

Pero lo peor no es eso, si no que tienen una gran cantidad de seguidores y se han visto 2,3 millones de veces en Internet. Lo malo no es que ellos se peguen así mismos, que lo es, sino que, además, haya adolescentes sin personalidad alguna que, por llamar la atención o a saber por qué otros absurdos motivos, puedan seguir ese ejemplo y ser inducidos ha seguir el mismo comportamiento. Estas autolesiones se llaman NSSI y se han convertido en un problema de salud mental en los jóvenes. No es para menos.

Ni siquiera matar sale caro

La verdad es que hay una parte de la juventud que está más desfasada que nunca. El consumo de drogas y de alcohol no remite. Y ahora, encima, se autolesionan. Es increíble. Y si toman como ejemplo a los últimos mitos del vandalismo nacional estamos perdidos. Porque ahora ya ni si quiera matar sale caro. Y si no que se lo digan a los padres de Marta del Castillo. El Cuco, uno de los jóvenes implicados en la violación, asesinato y desaparición de Marta, ha sido absuelto de los cargos que se le imputaban. Sólo se le ha condenado a dos años y once meses de internamiento por encubrir el crimen cometido por Carcaño, pero se le absuelve de participar con él en la violación y asesinato, incluso habiendo huellas y ADN del menor y Marta mezclados.

Además, como lleva ya un tiempo en un piso tutelado, y eso cuenta, en nada de tiempo estará en la calle disfrutando de su libertad. El caso tiene miga, además, se ha culpado de encubrimiento a una persona por un delito que todavía no ha sido juzgado. Esto quiere decir que, cuando se juzgue a los implicados directos, tendrán que ser condenados a la fuerza y si no, el Cuco habrá sido juzgado por un delito que no existió. La justicia no deja de sorprendernos cada día. De todas formas, de habérsele considerado culpable, sólo habría estado 6 años privado de libertad así que, ¿qué más da? La ley del menor sigue siendo una vergüenza pero, ¿saben de qué se preocupan nuestros políticos mientras tanto? Ahora mismo, una de las principales preocupaciones de estos personajes que tienen las riendas es la de hacer una enmienda que cambie la ley que rige el orden de los apellidos. Si, así es. Ahora se debaten entre qué apellido debe ir delante y cuál detrás de un recién nacido, si el del hombre o el de la mujer.

Unos quieren que, en caso de desacuerdo, prevalezca el del padre, otros proponen que sea por orden alfabético, otros que el primero sea el menos frecuente y los más listos optan por dejarlo al azar. Esto si que es bueno, qué sea el azar quién decida los apellidos de un niño. Pero, ¿quién es el azar? ¿El funcionario del registro?, ¿un sorteo?, ¿le preguntamos al primero que pase? Bueno, pues esto ha generado un debate político como si de una guerra se tratase, con tantas opiniones diferentes que ni hasta en esta simpleza nuestros políticos se ponen de acuerdo. ¡Cómo para ponerse a arreglar la ley del menor! Con esto queda más que demostrado, una vez más, la clase política que tenemos, que no es otra que la que nos merecemos, la que hemos votado.


Rosana Güiza

rosanagüiza@extraconfidencial.com