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Mensaje en una botella

La política es como follar

Octubre 22, 2014

Si Pablo Echenique hubiera imaginado el alcance de su confesión a Thais Villas en El Intermedio de La Sexta, probablemente habría decidido seguir buscando fruta en el supermercado que fue escenario de la entrevista. El aspirante a liderar Podemos confesaba a la reportera del programa del Gran Wyoming que Pablo Iglesias, el otro aspirante al liderazgo de su partido, le explicó una vez en qué consiste la política.

La política es como follar: primero lo haces un poquito no muy bien, luego vas aprendiendo y al final te va bien”. Hay muchas maneras de definir la política, pero la elegida por Iglesias es tan gráfica como arriesgada. Porque las preguntas y reflexiones que suscita inmediatamente una definición como ésta son tantas que no caben en un solo artículo.

¿En qué fase de práctica de la coyunda se encontrarán nuestros dos Pablos, estos jóvenes que encabezan el partido que rompió la pana en los comicios europeos del 25 de mayo? Por su bisoñez en política, cabe la posibilidad de que estén en la fase inicial del fornicio y se encuentren en el período de “primero lo haces un poquito no muy bien”. Pero, como bien describe el maestro Iglesias, “luego vas aprendiendo”. La práctica hace mucho y la soltura con la que se acaba copulando requiere de un factor imprescindible: el tiempo. El tiempo siempre juega a favor del aprendizaje. Y aprender a cubrir con destreza es cuestión de tiempo.

Además del tiempo, siempre ayudan las facilidades para disponer de un buen catre. En el caso que nos ocupa no parece que vayan a pasar estrecheces. Hay fondos. Cada uno de ellos disfruta de un salario mensual que está entre 15.000 y 22.000 euros, según los distintos conceptos y siempre de acuerdo con los datos oficiales del Parlamento Europeo. 

La llamada de la selva

En cuanto vayan practicando, su destreza irá consolidándose. Pero, ¿acabarán convertidos en los Rocco Siffredi y Nacho Vidal del manubrio de la política nacional? Ellos mismos han declarado públicamente que sus aspiraciones políticas tienen como horizonte el Palacio de la Moncloa. Si llegan a ocuparlo, los cimientos de la política española pueden temblar como tiemblan los cuerpos al entrar en acción en el apareamiento.

Y, ¿qué hay de los ciudadanos que vamos a votar para elegir a quienes nos representan? ¿Qué va a pasarnos si estos jóvenes llegan desenfrenados a la fase de “al final te va bien”, resulta que les va bien y nos gobiernan? Algunas de las ideas que han defendido públicamente, que todavía no están plasmadas por escrito en ningún programa electoral, destilan cierto sabor al marxismo del pasado o al chavismo más reciente. Buff.

La Real Academia Española define follar, en su primera acepción, como “practicar el coito”. La segunda acepción del verbo es la de “fastidiar, molestar”. ¿Podemos darnos por follados? Bueno, siempre queda la castidad. Así no te metes… donde no te llaman… aunque sientas la llamada de la selva. Así no fastidias ni molestas. Pero no creo que cuele. A una persona como cualquiera de la que nos ocupan puedes pedirle cualquier cosa, salvo que sea casta. Antes muerta que de la casta.

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero