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Atando cabos

La plusmarca del PSOE

Febrero 29, 2012

Es evidente lo que se juega el PSOE en las elecciones autonómicas el próximo 25 de marzo en Andalucía. Pero lo que algunos, dentro de la actual dirección socialista, comienzan a temer es en lo que se juega el propio Alfredo Pérez Rubalcaba. Elegido hace tan sólo tres semanas en un Congreso dividido pasará su primer examen en las urnas como secretario general. A pesar de que puede ser una derrota descontada, alguien no desperdicie la oportunidad de recordar como queda el PSOE tras una hipotética debacle. No sería una derrota más, el PSOE perdiendo Andalucía alcanzaría todos los records negativos de esta formación política. Tras las elecciones autonómicas donde perdieron Castilla la Mancha, Extremadura, Baleares y Aragón. Las municipales donde dejaron de gobernar en Ayuntamientos emblemáticos como Sevilla, Barcelona o San Sebastián. Y la severa derrota electoral de Rubalcaba el 20 de noviembre. La mayor derrota sufrida por el PSOE en su historia reciente. Si a este palmarés, el PSOE añade la Comunidad autónoma donde gobiernan desde el comienzo de la democracia, el resultado sería desolador. Se alcanzaría la plusmarca del PSOE desde el inicio de la democracia.

Pendiente de Andalucía

¿Le pasará factura a Rubalcaba perder Andalucía y mantener el Gobierno sólo en una Comunidad? Si se confirman las encuestas, el poder autonómico socialista se reduciría al País Vasco, donde también se celebran comicios en 2013 y donde igualmente las encuestas, aunque prematuras, le otorgan la victoria al PNV. En unos meses el PSOE, con Rubalcaba al frente, se podría quedar sin una sola autonomía, con la rémora de la mayor derrota en unas generales,  y con tan sólo un puñado de capitales. No es de extrañar que en ese momento alguien no permanezca callado. Las heridas no quedaron cerradas en el Congreso de Sevilla, y mucho menos en el PSOE de Andalucía. Los entonces y todavía partidarios de Carmen Chacón ya comentaron, días después de ser derrotados en el Congreso federal, que Rubalcaba no era el precisamente el mejor cartel electoral para hacer ganar las elecciones a José Antonio Griñan. Entre los socialistas catalanes hablaban incluso de “una refundación del PSOE” en caso de debacle.

Contra la reforma laboral sin parar hasta el 25 de marzo
Es por eso, por lo mucho que se juega el PSOE y Rubalcaba el 25 de marzo por lo que la maquinaría de Ferraz hará todo lo posible por salvar Andalucía. Y de momento, a lo único que se pueden agarrar es a la reforma laboral. Una reforma convertida precipitadamente como el nuevo símbolo contra el reciente Gobierno. El intento de un  nuevo “Irak” como necesidad para retomar la calle y las manifestaciones. Así será hasta el 25 de marzo. Convocatorias, jornadas parlamentarias, movilizaciones, recursos al Tribunal Constitucional, todo en torno a la reforma laboral, una reforma por cierto que en su articulado y en lo referente a la “unilateralidad del empresario” para modificar condiciones de trabajo, y a los 20 días de indemnización por “razones objetivas de despido”, es exactamente igual a la reforma aprobada por el Gobierno de Zapatero en junio de 2010. Los cambios fundamentales están en la regulación de la jurisdicción social. Pero en cualquier caso, será el tema estrella de las elecciones andaluzas. Será, por tanto, el primer gran barómetro sobre la verdadera repercusión que pueda tener la reforma laboral en el electorado. Si el PP gana por mayoría absoluta se podrá concluir también que el efecto negativo de la reforma laboral es mínimo.   

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio