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Otras opiniones

La picaresca

Enero 4, 2010

Me suscribo en esta edición a un término que practicamos con reiterada devoción, y que por reproducción constante de su esencia, me veo obligado a reconocer: La Picaresca Española es un fenómeno domiciliado en nuestro carácter  que difícilmente podremos suprimir y por el cual seguiremos siempre la estela de la mediocridad.
 
Digo lo cual, por el deseo insostenible de disfrutar paralelamente de un universo, donde el clima es fabuloso y la gastronomía  envidiable, pero en el cual por tradición o por carácter, el humilde pícaro característico de estas tierras,  es un errante anticaballero  en un mundo crapuloso, en el cual solo sobrevive gracias a la estafa y el engaño, pero donde curiosamente todas sus hazañas son reconocidas con simpatía por su tribu.
Por ello me veo obligado a equiparme con numerosos utensilios  para manejar con soltura mis  pasos por una selva en la cual la mentira, el hurto, el griterío, la irresponsabilidad, la mediocridad…, son armas enraizadas en lo más profundo de la tierra, que a cada paso que tomo fulmina cualquier expectativa de cambio.
 

Cabalgar con los mejores ejemplos

He pensado seriamente retirarme allí donde no sea un obstáculo para el normal funcionamiento de esta ingeniería social, pero recapacitando que quizás la mayor de las virtudes sea el ejemplo, el modelo de la cortesía y  las excelencias de un caballero, prefiero quedarme y probar suerte. Por este motivo creo que no hay mejor patrón que cabalgar día a día con los mejores ejemplos.
 
Existe un dicho en la tradición popular que dice lo siguiente: Las diminutas cadenas de los hábitos son generalmente demasiado pequeñas para sentirlas, hasta que llegan a ser demasiado fuertes para romperlas. Así de sorprendido quede al llegar a la conclusión de que en este país quizás el habito si hace al monje pero no por su constancia y entrega sino por su vestimenta.
 
Por ello es importante recordar que así como elogiamos al sabio por su hábito solo los hábitos dignos de elogio son las llamadas virtudes.
 

Alejandro Serrano es estudiante de Económicas, Derecho y Políticas