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Mi Tribuna

La nueva reordenación bancaria

Abril 11, 2016
bancos

Acabamos de conocer los nuevos planteamientos estratégicos de diferentes entidades bancarias, que anuncian reestructuraciones importantes. En algunos casos, se trata de una vuelta más a los ajustes obligados que realizaron no hace muchos años cuando, en plena crisis, el sistema bancario español afrontó una convulsa etapa de fusiones o absorciones que afectaron fundamentalmente a todo el mapa de cajas de ahorro muy ligadas en su momento a la territorialidad y, fundamentalmente, transformadas en recintos de reparto del poder político.

Los tipos de interés, muy bajos, están condicionando la rentabilidad de los bancos. Además, la autoridad monetaria les exige más al elevar los requerimientos de capital y solvencia  mientras la demanda de crédito sigue estancada condicionada quizá por la incertidumbre política que no invita a incentivar el consumo. Los bancos deben enfrentarse a una severa renovación digital porque la competencia tecnológica se ha convertido en otro factor que condiciona la reducción de costes. La amenaza de una nueva oleada de fusiones también planea en un sector que sigue en plena convulsión.

Despidos lejos del umbral de la jubilación

El remate final ha llegado con la sentencia que anula todas las cláusulas suelo y obliga a una cuarentena de bancos a devolver lo cobrado. En números, las pérdidas pueden suponer entre  mil y dos mil millones de ingresos al año y el importe de la devolución puede alcanzar los cinco mil –que pueden ser incluso más si el Tribunal de Justicia Europeo obliga a devolver lo cobrado indebidamente desde la firma de la hipoteca. Diferentes fuentes sindicales apuntan a que esta sentencia va a castigar sin remedio a alguna entidad que, axfisiada, se verá sometida a la impostura de la absorción.

Sin apenas sucesión de tiempo, Banco Ceiss (Grupo Unicaja), anunciaba una reestructuración que afectará a 1.120 trabajadores procedentes de Caja España y Caja Duero. En la anterior fusión entre las dos principales cajas de Castilla y León fue necesario imponer otra serie de recortes que, entonces, resultaron menos traumáticos porque afectó a un buen número de empleados con edades óptimas para aplicar jubilaciones o prejubilaciones bien incentivadas. Pero en este caso no. La limpieza de entonces no es posible ahora y los despidos afectarán a personas con plena vigencia laboral que van a perder su puesto de trabajo todavía lejos del umbral de su jubilación.

Cierre de sucursales

El Banco Santander anunciaba el cierre de 450 sucursales en toda España, con la consiguiente penalización de puestos de trabajo.  El BBVA, sin entrar en detalles, tiene a la vista eliminar hasta el 75% de la red comercial en una clara apuesta por la banca digital.

Según un informe de Funcas, «la intensa reestructuración del sector bancario español se ha traducido en una reducción en el número de competidores y en un aumento en el grado de concentración». La consecuencia es clara con el empleo como principal objetivo en ese ajuste que parece no tener fin.  En dicho informe se ven muy claros los datos que muestran esta destrucción: en 2008, el sector empleaba a 278.301trabajadores. En 2014, la cifra había bajado a 208.291. Sin recoger oficialmente los números correspondientes a  2015, los sindicatos calculan que habrá descendido en otros  200.000. Los cálculos apuntan a 3.000 oficinas cerradas y casi 15.000 puestos de trabajo perdidos en el periodo que abarca hasta el año 2019.

En España hay más oficinas que en la media del resto de Europa. Quizá sea una de las razones que apuntan a esta sangría que no cesa a pesar de haber escuchado que nuestro sistema bancario es el mejor y más solvente. Cuando estalló la crisis, el ‘no’ rescate financiero se ciñó básicamente en ayudar al sector con millonarias ayudas encaminadas a ordenar una situación abrupta que, ahora, sufre una nueva vuelta de tuerca. ¿Será la definitiva? Los expertos  nos anuncian que no…

Félix-Ángel Carreras Álvarez

@fcarreras68