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¡Qué fuerte!

La nueva enfermedad de las redes sociales: el divorcio

Abril 29, 2015

He leído en Twitter que Facebook está vinculado a uno de cada cinco divorcios. Pocos me parecen, la verdad. Después de llevar años metida en el mundo de las redes sociales de manera activa y haber visto de todo, puedo decir que lo que ahí se cuece da para más de un divorcio de cada cinco. Reencontrarse con personas del pasado es, para mí, lo mejor de esa red social.


Lo peor, el puro interés por la vida del otro, o lo bien llamado cotilleo. Es un patio de vecinos cotillas a los que brindamos en bandeja nuestra vida a través de fotos para que otros critiquen lo que hacemos y cómo lo hacemos.

Las redes sociales en general, no sólo Facebook, pueden ser perfectamente un motivo de divorcio. Amistades cibernéticas que hay que explicar. Fotos que él o ella creen comprometidas. Comentarios que se mal interpretan. Pero sobre todo, la cantidad de tiempo que estamos con la cabeza agachada mirando el teléfono cotilleando la vida de los demás y dejando a un lado la nuestra y a la persona que está a nuestra vera, abocada también al teléfono. Hay que estar muy seguro del otro y confiar plenamente en la pareja para no dudar y no convertir el mundo de la red social en motivo de pelea constante. La confianza es fundamental, al igual que la lealtad y fidelidad. Aunque esto debe ser muy difícil cuando, a pesar de tener confianza plena en el otro, se encuentran ciertos signos evidentes de que el macho de la pareja es un poco salido.

Instagram, escaparate perfecto para mirones salidos

Me explico. Facebook, patio de vecinos cotillas, Twitter, absorbe tiempo pero, ¿e Instagram? ¿Qué es Instagram? Pues Instagram es el escaparate perfecto para mirones y salidos, y no sólo masculinos, que también las hay femeninas, pero no tantas. Para la que le gusta exhibirse, Instagram es la red perfecta. Parece que ahí puedes colgar fotos más sensuales o ligeras de ropa sin que nadie te cuestione porque se ha tomado como una red de fotografía “artística“. Así que muchas mujeres aprovechan para colgar sus fotos en ropa interior o sugerentes enseñando cachaza esperando que los demás les digan lo buenas que están. Y ahí están ellos, los salidos que aprovechan esta red social para ya no tener que comprar la revista Interviú porque, siguiendo en Instagram a doscientas tías buenas, actrices, deportistas, modelos y demás, ya tienen gratis este tipo de fotos. Un tipo que sigue a doscientos cincuenta perfiles en Instagram, de los cuales doscientos son tías buenas cuyas fotos son del tipo anteriormente comentado, perdónenme, pero es para lo que es, para deleitarse viendo tías en ropa interior y poses sensuales.

¡Y ahora no me mal interpreten a mi! ¡Que no digo yo que pase nada por esto! Porque cada cual es muy libre de hacerse las fotos que quiera y de exhibirlas, al igual que cada uno es muy libre de seguir a quien quiera para mirar lo que le apetezca. Ahí publicado está, por lo que puede acceder cualquiera. Pero claro, luego nos escandalizamos de que si las redes sociales son motivo de divorcio. Visto lo visto, ¿cómo no van a serlo?. Lo dicho, pocos divorcios me parecen. 

Rosana Güiza