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Los puntos cardinales

La mochila de Sohana felizmente no estalló

Junio 21, 2011

Desde que comenzamos a escrutar los cuatro puntos cardinales en este espacio siempre nos hemos fijado en grandes nombres propios de la política internacional o en situaciones complejas de países o instituciones. Hoy vamos a dar relieve a alguien que hasta hace solo unas horas disfrutaba del anonimato, si es que se puede disfrutar de algo en Pakistán. Es la historia de una niña de nueve años, Sohana Jawed, secuestrada por un comando de cuatro personas en Peshawar, reducida con anestésicos y trasladada a un puesto fronterizo junto a Afganistán. Si ya de por sí su cautiverio resulta repugnante, mucho más lo es colocarle a la pequeña un chaleco forrado con nueve kilos de explosivos destinados a volar por los aires a un grupo de policías y a ella antes que a ningún otro. Se trata, pues, de una nueva modalidad de terrorismo que hasta el momento desconocíamos, una vuelta de tuerca en esta pesadilla insana de fanatismo y muerte.

El artefacto no llegó a cumplir su macabro objetivo, no se sabe si porque estuviese defectuoso, acaso porque Sohana no supo conectarlo o si, -y eso es lo más atroz- , los integrantes del comando intentaron activarlo a distancia sin conseguirlo. La niña echó a correr hacia los agentes que, finalmente, la pusieron a salvo.

Desde hace un par de años, la zona del frustrado ataque viene siendo escenario de operaciones armadas para limpiarla de milicianos talibán, que son quienes están detrás de este episodio.

Les invito a reflexionar sobre una serie de aspectos que la historia de Sohana Jawed deja sobre la mesa. Aunque Estados Unidos manifiesta su convencimiento de que la capacidad de Al Qaida está seriamente diezmada, sus barbudos aliados forman parte del tejido social tanto de Pakistán como de Afganistán. Cada día está más claro que Washington mantiene conversaciones exploratorias con los muyahidines para calibrar las posibilidades reales de reinserción, previa entrega total de las armas.

Hoy nos acordamos de la pequeña Sohana, el mismo día en que Barack Obama va a anunciar la retirada de treinta mil soldados de territorio afgano, en pleno debate nacional con el Partido Republicano renunciando a la “pax americana” de Bush para concentrarse casi exclusivamente en los problemas domésticos. A diecisiete meses de las Presidenciales, la nueva derecha de Estados Unidos piensa que el mundo acaba en Montana o en Carolina del Sur.

Pero hoy, deberíamos pensar, sobre todo, en que la locura del terror no tiene límites, hasta el punto de intentar causar el mal empleando a una menor, como si de un utensilio inanimado se tratase.

Ángel Gonzalo, Redactor Jefe Internacional de Onda Cero.