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¡Qué fuerte!

La mala costumbre de copiar costumbres

Noviembre 1, 2012

Compruebo horrorizada que la fiesta de Halloween ya se ha instalado definitivamente en nuestro país. Unos días antes del 31 de octubre, escaparates decorados con motivos tétricos, disfraces, anuncios y todo tipo de artículos invadían nuestra vida cotidiana haciendo de esta fiesta americana una tradición española más. A este paso, ya mismo estamos celebrando el 4 de julio, el día de acción de gracias o el viernes negro. Una pena, porque en España tenemos suficientes costumbres, fiestas y tradiciones como para importar las de otros sitios. Incluso bastante mejores, con más sentido y mejor diversión que las copiadas de fuera ya que, para nosotros, no tienen significado alguno. En cualquier pueblo se celebra la noche de los Santos con mucho más sentido que la noche de Halloween pero, tenemos y mostramos al mundo tan poca personalidad que vamos copiando lo que los demás hacen por ahí y lo hacemos nuestro en lugar de defender y exportar al mundo lo que verdaderamente es nuestro y de lo que deberíamos estar orgullosos. 

Orgullosos de lo nuestro
Un señor marciano puso en su ventana un cartel de cartón en el que decía “cuando los americanos celebren el día del bando, yo celebrare Halloween“. No ha podido estar más acertado este buen hombre. Además, ¡cómo si no tuviéramos en España días para disfrazarnos de monstruos, de muertos vivientes o de lo que nos de la gana! ¿Para qué está el carnaval entonces? Tenemos muchísimas tradiciones que conservar y de las que disfrutar. Comer todos los dulces típicos de esta fecha como huesos de santo, gachas, buñuelos, castañas y boniatos entre otros en lugar de unos simples caramelos. En Baños de la Encina (Jaén), hombres y mujeres, por Peñas de hombres solos o mujeres, matrimonios o amigos, se van al campo, a casillas, a chambaos para hacer una juerga. En Benacazón (Sevilla), es una tradición inmemorial en el pueblo salir al campo con los amigos a pasar el día, lo que se denomina popularmente echar los santos. Manda la tradición, antes de salir al campo, pasarse por el cementerio de la localidad a visitar a los difuntos, llevándoles ramos de flores. En Ceuta es el Día de la Mochila, la gente sale al campo con una mochila de frutas y frutos secos con la que pasa el día. En Galicia se celebra el Magosto (castañas con leche).
En Albacete suelen prepararse las migas de niño. En Cataluña se celebra la denominada castañada en la que se comen boniatos al horno, castañas y unos dulces especiales para este día llamados panellets. En Cocentaina (Alicante) se celebra la “fira de tots sants” o feria de todos los santos. En Begíjar y en Aldeaquemada (Jaén) existe la costumbre de que los muchachos y las muchachas salgan con gachas a la calle para tapar con ellas las cerraduras de las casas, para que así no entren malos espíritus a las viviendas. En otros sitios, otra muestra de mucho arraigo es comer tortillas con chocolate y poner mariposas de aceite en las casas para iluminar el camino de los muertos. En el norte de Córdoba, como por ejemplo en Los Pedroches, se encienden velas en las casas y se comen las tradicionales gachas de leche. En Extremadura, se sale al campo a consumir frutos secos, celebrando la chaquetía.
En la Región de Murcia, se organizan mercadillos callejeros en muchos de sus pueblos y ciudades. Y así podríamos seguir con un sin fin de tradiciones que, como no cuidemos, desaparecerán para dar paso a los caramelos, disfraces y la estúpida pregunta de truco o trato.

Rosana Güiza Alcaide