Menú Portada
No me moverán

La lección de la prima italiana

Septiembre 16, 2013

La noticia de la semana pasada era que la Prima de Riesgo italiana está más alta que la española ¿Qué significa?: que los inversores internacionales confían más en la solvencia del Estado español que en el italiano ¿Por qué?

Para la bajada de la Prima de Riesgo española hay causas económicas. La primera es la decisión del BCE de sostener el Euro y mantener el mercado de deudas soberanas europeas bajo control. Pero hay algunas razones propias derivadas de la actuación del Gobierno, los empresarios y los trabajadores de España.

Entre ellas, la reducción de la deuda total española. Es verdad que su Administración está más endeudada que nunca (por encima del 90% del PIB, una zona peligrosa). Pero la empresa y los particulares han reducido la suya. El país está menos endeudado, aunque su Estado lo está más. La exportación española está creciendo. La disminución del coste salarial y la flexibilidad de la Reforma Laboral han mejorado nuestra competitividad. El turismo está activo y los fondos extranjeros invierten porque encuentran baratos nuestros activos inmobiliarios y empresas. En consecuencia, la balanza de pagos española mejora. Recibimos más divisas que las que salen de nuestro país. A largo plazo el Estado tendrá con que pagar las deudas que adquiere.

La economía no lo explica todo

Todo ello permite que la prima de riesgo española baje. Pero Italia también está bajo las decisiones del BCE y ha tomado sus propias medidas de austeridad. Entonces ¿por qué su Prima de Riesgo no disminuye tanto como la española, y permanece por debajo de ella? Los expertos lo achacan a la situación política. El Gobierno Rajoy, tiene mayoría absoluta en el parlamento. Por tanto los inversores tienen garantías de que las medidas que han logrado reducir la caída de la economía española, e iniciar su ascenso, se mantendrán sin fisuras durante toda la legislatura.

Sin embargo el Gobierno italiano depende de una coalición. En ella está el partido de Berlusconi que acaba de amenazar su estabilidad si se mantiene la sentencia judicial de los jueces sobre su jefe. El presidente Letta está en situación comprometida. La pregunta de los inversores es: ¿quién mantendrá las medidas de austeridad en Italia? Ante esta duda su Prima de Riesgo sufre.

Una lección para los españoles, para el PSOE y el PP.

La lección es clara. En unas elecciones la dispersión de resultados -la dificultad en formar Gobiernos de uno o pocos partidos- complica la solución de los problemas económicos. El dinero es cobarde y mucho más cuando se enfrenta a incertidumbres que no entiende, como las derivadas de la política; por eso hay que hacerle las cosas fáciles. Los empresarios e inversores ya tiene bastante incertidumbre con la que le proporciona el mercado. Añadirles más es correr el riesgo de paralizarlos. Entonces deja de funcionar la economía y sufrimos todos.

En España las elecciones están aún lejanas en el horizonte. La responsabilidad del PP y el PSOE es crear una oferta electoral que evite una situación a la italiana. Quedan dos años, pero el tiempo corre a toda velocidad. La responsabilidad de los electores es votar con inteligencia. El llamado voto útil.

También lección para el Gobierno y los nacionalistas

Es decir, que si las encuestas de los dos partidos mayoritarios no remontan, la deuda española se encarecerá; pagaremos más intereses. Aunque está no es la única incertidumbre política del futuro español. Está también el desafío del independentismo catalán y vasco. De momento no hay nerviosismo en las finanzas internacionales respecto a este reto. Parece cómo si los inversores supusieran que habrá diálogo y solución sin romper la unidad del Estado. Pero si no se da una respuesta rápida, la situación se puede complicar.

Sólo quedan meses

En las últimas semanas las noticias sobre la economía han sido esperanzadoras. Si siguen así la Prima de Riesgo española descenderá. Pero dentro de unos meses vendrán las elecciones europeas, que serán una encuesta real. Si el resultado da mucha dispersión electoral la incertidumbre se agravará. Si además la cuestión soberanista no se encauza aumentará más. Y todo lo que se haya avanzado, gracias al esfuerzo de empresarios y trabajadores, se perderá por la desidia o incompetencia de los políticos y el desconcierto del electorado.

J. R. Pin Arboledas, Profesor del IESE, Director del Executive MBA, Madrid