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El mayordomo

La importancia de vestir correctamente en vacaciones

Abril 17, 2011

De nada sirve acudir elegantemente vestido a la oficina si en nuestro tiempo libre no se cuida con el mismo esmero nuestra apariencia


Seguramente muchos de nuestros lectores que nos lean hoy lo estarán haciendo ya desde su lugar de retiro. Los menos afortunados, por el contrario, se tendrán que conformar en terminar de planificar su maleta y tenerla lista para en breve empezar también su merecido descanso. 

Cada lugar de trabajo tiene unas normas de vestimenta establecidas ya sea de manera implícita o explícita que obligan al caballero el tener que vestir de una manera específica. Esto hace que si bien se puede incluir algún toque personal a la vestimenta diaria, de estar establecido el uso de la corbata como algo obligatorio no quedará “mas remedio” que hacer del traje el compañero indispensable de la semana laboral. 

Sin embargo, cada uno somos dueños de nuestro tiempo libre y de nuestra privacidad y nadie puede imponernos cómo vestir, por ejemplo, durante nuestro tiempo de vacaciones o en nuestra propia casa. Aunque resulte paradójico es en la propia casa, lejos de las miradas ajenas, donde se adivinan a los verdaderos caballeros. 

Por ello, como hemos dicho muchas veces, si nuestra visita no se espera y somos recibidos como si no cupiese duda de que llamaríamos a esa puerta con seguridad estaremos ante un caballero; al menos en el estricto sentido de la etiqueta masculina. Y al encontrarnos de vacaciones ocurre algo similar. 

Si no son pocos los señores que tras desprenderse por la tarde del traje se convierten en auténticos desconocidos poniendo en entredicho su elegancia de la mañana, no lo son menos los que al encontrarse de vacaciones abandonan hasta las mínimas pautas del buen gusto. 

Resultó cuanto menos curioso observar este viernes a los intrépidos turistas en sus vehículos con el cartel colgado de “no hay billetes” y su luna trasera tapada con esa nevera que no pudo entrar en su concurrido maletero camino hacia las playas del levante. Otros, ante la atractiva idea de emular por unos días a sus héroes de las dos ruedas no dejan pasar la oportunidad de adornar sus estupendas bacas con tantas bicicletas como miembros tiene la familia. 

A pesar de contar hoy en día la mayoría de los coches con aire acondicionado, de atenernos a lo que las ventanillas que estos nos mostraban, la camiseta de tirantes se ha ganado el corazón y el aprecio de no pocos conductores que parecen haber encontrado en ellas unas buenas aliadas para empezar a broncear su cuerpo tal que Adonis. 

Por el contrario, otros muchos que han preferido viajar en avión, han hecho caso omiso a la máxima que indica la conveniencia de vestirse acorde tanto a las amistades con las que se vaya a compartir el tiempo como al lugar donde nos encontremos. Y obviamente estos últimos han pasado por alto el hecho de que los aviones son un transporte público y no privado. 

Solo por este pequeño detalle, nos resulta de todo punto incomprensible que haya individuos que se presenten en la puerta de embarque con unas bermudas, una camiseta y unas chancletas de goma. Esto además de ser absolutamente inadmisible también es una falta de respeto enorme para el resto del pasaje y más en concreto para el pasajero al que le toque compartir asiento con dicho personaje. 

Los que hayan decidido pasar estas fiestas en alguna zona costera encontrarán en el artículo de la semana pasada algunas recomendaciones a la hora de hacer su maleta. Colores alegres, camisas de lino, chaquetas de sport poco armadas y ligeras para la noche, jerséis de algodón, serán sin duda unos buenos compañeros en esta semana. 

Los que hayan preferido irse a la montaña o incluso quedarse en la ciudad y guardarse unos días extras para luego poder alargar el periodo de vacaciones de verano podrán disfrutar de agradables paseos para la tarde e incluso de restaurantes al aire libre y de las terrazas de moda. 

Estos últimos con seguridad se alejarán del bullicio y del turista de la pulsera del todo incluido y podrán entregarse a aquellos otros placeres que sus ocupaciones diarias les impedían. Igualmente, dispondrán de más tiempo para pensar en el atuendo del que valerse. Así, por ejemplo, podrán aprovechar la tranquilidad de las grandes ciudades y dedicar estos días libres a completar su armario de cara a la temporada de verano. 

Una bonita americana cruzada resulta estupenda para estos días donde el uso del abrigo ya no es necesario pero donde todavía las altas temperaturas no se hacen presentes y la vestimenta de solo una camisa pudiera ser insuficiente. 

Aunque cada vez sea más infrecuente la vestimenta de blazers y chaquetas de sport en cuanto el sol hace su aparición, el uso de estas sigue siendo imprescindible si queremos aportar un mínimo de estilo y elegancia a nuestro conjunto. Una chaqueta azul marino puede combinar especialmente bien en esta época con incluso unos pantalones blancos y unos mocasines de piel italianos. 

Los complementos como las pashminas con seguridad aportarán un toque muy especial a cualquier atuendo aunque qué duda cabe que será acompañando a una americana cuando mayor valor aporten a la foto final. 

Dependiendo del grado de calor podremos escoger ya un tipo de zapato u otro. Si las temperaturas lo demandaran nada como los recién nombrados mocasines tipo Tod´s o incluso unos finos slip on en ante para acompañar a cualquier atuendo tanto a la mañana como a la noche. 

Se prefiera una opción u otra lo que deberíamos tener claro es que de nada sirve vestir correctamente de traje si en nuestro tiempo libre no hacemos lo propio. Hoy ya apenas hay lugares donde el turismo del bocadillo y del todo incluido no haya plantado su sombrilla pero no por ello debemos dejar de diferenciarnos de la vulgaridad reinante y debamos cuidar nuestro atuendo allá donde nos encontremos. 

Jeeves 

elmayordomo@extraconfidencial.com 

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