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Otras opiniones

La importancia de un “personal trainer”

Marzo 12, 2010

En este tiempo de alboroto social y económico, el culto al cuerpo es uno de los mayores vicios, quizás también vía de escape, en lo que ocupar el tiempo libre o de dispersión. Todo en pequeñas dosis es bueno y saludable. Acostumbrados a una dieta plagada de grasas y a una vida sedentaria, lo mejor es encontrar a un buen entrenador personal que te guíe, no sólo en el ejercicio, sino también en los alimentos que nos proporcionan energía. Bajar peso y, sobre todo, cambiar una rutina insalubre y poco aconsejable es uno de los principales objetivos que deberían primar en la vida de cualquier persona. Por eso, hace ya algún tiempo decidí contactar con uno de los más importantes “personal trainer”, a quien le avalan más de veinte años en el negocio. Desde que conocí a Henry Pascual la vida me ha cambiado de forma más que impactante. Con él he descubierto la importancia de una alimentación sana, equilibrada y que el deporte, cuanto más práctico y sosegado, es mucho más eficaz. Pascual es uno de los más prestigiosos entrenadores personales y ya son varios los rostros conocidos que se han interesado por sus flexibles tarifas y sus conocimientos no sólo sobre el cuidado físico, sino también por el mental. Henry, que nació cerca del sol de Miami, es toda una eminencia en el campo del conocimiento psicológico de las personas. Podría llamarse experto en sociología, pero lo que él desarrolla cuando las máquinas del gimnasio dejan de funcionar son terapias de coaching, muy parecido a lo que Isabel Sartorius quiere practicar en los próximos meses. Me resultó atractiva su forma de trabajar, en general la de todos los entrenadores personales, y la vitalidad que te transmite durante el entrenamiento.
Es cierto que en esta época en la que todo son prisas y asuntos laborales que cumplir, es difícil sacar un hueco para dedicarlo a estos aspectos. Pero, con Henry he descubierto que querer siempre es poder. Es importante tener claro cuáles son las metas que se quieren conseguir y, lo más elemental, si se tiene la capacidad para afrontarlas. No hay que decaer en el intento, pero tampoco hay que poner las cosas fáciles. Durante todo este tiempo, entre otras cosas, me he dado cuenta de lo insanos que son algunos de los productos con los que cocinamos diariamente. Abandonar los refrescos gaseosos, el pan, las grasas saturadas y los hidratos hacen que el cuerpo se haga más enérgico y que no necesites prácticamente nada más.
Reconozco que el día en el que Pascual me advirtió que si no cumplía con sus directrices, poco o nada se podría hacer, palpité de terror. Es algo que le ocurre a la mayoría de personas. Hay quien no se cree capaz de mantener una dieta y una tabla de ejercicios que, con las semanas, van convirtiéndose en mayor obligación. Sin embargo, el esfuerzo siempre es bueno. Y no sólo porque en ya se acerca la primavera, y con ella el destape del cuerpo, sino también porque la salud es muy importante. Y el deporte ayuda a protegerla.
Saúl Ortiz es periodista y novelista