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A renglón seguido

La “herènci” del Florenci

Mayo 2, 2017
pujol ferrusola

En Andújar, jienenses y transeúntes celebran su romería homenajeando a la Virgen de la Cabeza, y de cabeza, ¡Ay la Moreneta!, andan los Pujol, que a este paso comenzarían, en peregrinación, el desfile como romeros por la Audiencia Nacional. Tambaléanse los cimientos de una máxima del profuso saber popular sosteniendo que la belleza y el dinero no se  pueden ocultar. Pues bien, la sagrada familia PujolFerrusola, y otras hierbas, es la encargada de echar por tierra la contundencia de la segunda propuesta.

El humor es desarrollado como profesión por José Mota, y por el amor a su trabajo el juez José de la Mata tira de la manta y pone al abrigo, ¡Gaudíamus igitur!, a Jordi Pujol Ferrusola, alias ´júnior´, en el reconfortante establecimiento penitenciario de Madrid-V, así podrá ir diseccionando pormenorizadamente el acrónimo que decía ignorar su padre cuando se planteaba hace un tiempo que “¿Qué coño es eso de la UDEF?”.

Y una parte de la labor del togado ha consistido en ponerle a hacer turismo al recluido hijo mayor: MadridBCNZaragozaMadrid. De presidio en presidio con alguna parada en sus dominios en busca de inculpatoria documentación; de Zuera adentro del Soto del Real. En este combate contra la evasión de capitales victoria, de momento, a los puntos, del púgil judicial que ha entrado a saco.

El primogénito del ex-molt honorable ha ido desplegando las alas de la delincuencia económica extendiendo sus tentáculos por el jardín de las delicias de los paraísos fiscales; o mejor dicho fecales, por lo que huelen a fraude y delito. Aseguraba Marta “la florista” que “mis hijos van con una mano detrás y otra delante”; no tenim ni cinc. Va a ser que era cierto visto el abundante trasiego de dinero que ha movido el mayor de la familia. Hay capitales que son como los profetas: no ejercen en su tierra, y una vez las manos llenas alcanzan el status de pies huéspedes, trasladando los abundantes fondos a las confortables fondas de los paraísos fiscales, donde residen los pecaminosos capitales de provincias.

Una copiosa ´herènci´ del abuelo Florenci parece ser la madre del cordero, pero Su válida Señoría no se traga el balido del xai de Barcelana. Pero su categoría ha sido elevada a la de apócrifa. Tiene cierto paralelismo con los billetes de quinientos: todos –familia- hablan de ella; pero ninguna autoridad judicial la ha visto.

“Los payasos de la tele” nos agasajaban (padres e hijos Aragón) con su “No hay nada más lindo que la familia unida…”, y los catalanes, por antonomasía, PujolFerrusola lo llevaron al pie de la letrilla y a pies juntillas; hasta hace unos días: crisol familiar resquebrajado con el ingreso en prisión del vástago. A este lento pero imparable ritmo es posible que termine disfrutando el distinguido elenco familiar del guión de “Todos a la cárcel”; pero en vivo y en directo.

Tiene razón Lluis Llach al apuntar que “muchos sufrirán”. Cierto, quizá el castigo no ha hecho más… que empezar.

Paco de Domingo