Menú Portada
Los puntos cardinales

La guerra de Obama y la yihad digital

Septiembre 9, 2014

Mañana se cumplen trece años del atentado que conmocionó al mundo. La imagen de dos aviones de pasajeros literalmente clavándose en cada una de las Torres Gemelas y su posterior colapso demostraron que la humanidad iba a hacer frente desde ese momento a una nueva forma de terror inimaginable hasta entonces. George W. Bush llevaba sólo ocho meses en el Despacho Oval y decidió que el concepto guerra contra el terror sirviese para definir cualquier estrategia militar o de inteligencia que intentara acabar con la amenaza de la violencia yihadista en el mundo libre.

Hoy, trece años después, su sucesor en el puesto, el hombre más poderoso de la tierra, galardonado con un muy discutido Premio Nobel de la Paz a los nueve meses de haber iniciado mandato, va a dar a conocer los términos de esta nueva guerra al terror, aunque ahora con un equipo demócrata en la Casa Blanca. Los fallos en inteligencia, la falta de previsión y el señuelo y la distracción por las supuestas consecuencias de las denominadas primaveras árabes dejaron a los países occidentales al margen de lo que realmente se estaba cociendo.

Nuevo islamismo radical

Armados los enemigos de Bashar El Asad en Siria, confirmado el estado fallido iraquí y con una frontera inexistente entre ambos países, se habían creado las condiciones ideales para la consolidación de un nuevo islamismo radical, de una guerra santa para expandir la voluntad de Alá como hiciese Mahoma en el siglo séptimo desde Nuakchot hasta el estuario del Chat el Arab. El Estado Islámico del califa Abu Baker Al Bagdadí difunde sus proclamas y sus éxitos a través de un completo sistema de diferentes soportes audiovisuales, con una tecnología que va mucho más allá de las grabaciones con teléfono móvil. Hay una clara inspiración en el canal Al Manar de la milicia chií libanesa Hizbulah, quizá el primer movimiento musulmán que supo ver con perspectiva la potencia real de las armas multimedia. En realidad, el equipo de imagen del jeque Hassán Nasrala no había descubierto nada porque el gran referente de la guerra de propaganda lo encontramos en la realizadora alemana Leni Riefenstahl, la cineasta favorita del Führer.

 

Mas protagonismo que Al Qaida

El califa Al Bagdadi es un hombre cultivado que acabó sus Estudios Islámicos en la universidad de la capital iraquí. Abjuró de Al Qaida y la organización que dirige goza ahora de un mayor protagonismo que la base creada por Osama Bin Laden. Hasta tal punto el Estado Islámico lidera la yihad mundial que la mano derecha de Bin Laden, el médico egipcio Ayman Al Zawahiri, proclamó la semana pasada en un video de una hora de duración el establecimiento de la red terrorista en la India para llevar a cabo acciones a lo largo del sureste asiático, en una rabieta propia de novios mal avenidos por haber perdido la preeminencia del mal.

En ambos casos, en el Estado Islámico y en Al Qaida, la importancia de la difusión del mensaje audiovisual es determinante tanto desde el punto de vista del proselitismo como del nivel de amenaza real a los países occidentales. Habrá que estar hoy, pues, atentos a los detalles de la guerra que el presidente norteamericano quiere librar contra este terrorismo que se extiende como una gran mancha de sangre por el mapa del mundo y algunas de cuyas células de captación están en España.

Y es esta circunstancia la que hace más incomprensible aún que el Ejecutivo de Mariano Rajoy se ponga de perfil y se esconda en la retaguardia de la coalición internacional, cuando tiene la sombra del terror yihadista a sus puertas. En Moncloa se insiste en no recuperar la memoria de los tiempos de la intervención en Irak a un año de las elecciones, una apuesta personal de José María Aznar que contó con un rechazo popular abrumador. Pero aquello fue en 2003, y hoy los ciudadanos no piensan aún en votar. Prefieren saber que su Gobierno cumple con las obligaciones de pertenencia al conjunto de las naciones que defienden la democracia y las libertades individuales. Porque eso les hace sentirse seguros cuando se encuentran con sus hijos en un trasporte público o en un centro comercial.

Ángel Gonzalo, Redactor Jefe Internacional de Onda Cero.