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Los puntos cardinales

La guerra de Hollande

Enero 15, 2013

No vayan a pensar que el hecho de que Francia lidere la operación militar contra las milicias yihadistas en Mali obedece a un espontáneo ardor guerrero de François Hollande, tal y como se apunta estos días en algunas tertulias. En París está la sede central de la Organización Internacional de la Francofonía, un conjunto de cuarenta y nueve estados que en 1970 se asociaron en Niamei, la capital de Níger, inspirados en el ejemplo de la Commonwealth, aunque en el caso de la mancomunidad de pueblos británicos los objetivos son casi exclusivamente económicos y con un fuerte componente colonial. La Francofonía, por su parte, establece como obligaciones fundacionales de sus miembros la defensa de la democracia y los derechos humanos, la diversidad cultural, la solidaridad y el desarrollo sostenible, conceptos que como vemos chocan frontalmente con la barbarie y la sinrazón a la que los grupos islamistas de los que hablamos en esta misma sección el pasado 5 de diciembre someten no sólo a Mali, sino a todo el Sahel.

Operativo militar

Francia, que tiene el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU, ha establecido ya un punto de enlace de operaciones en el aeropuerto de la capital, Bamako, además de desplegar quinientos soldados en la ciudad, un contingente que podría incrementarse en dos mil más, principalmente de Infantería de Marina y de la Legión. Por supuesto, aviones de transporte, cazas y helicópteros de combate se suman al  operativo francés, en el que también han sido habilitados diez miembros del Grupo de Intervención de la Gendarmería Nacional para la protección de la Embajada en Bamako. El GIGN ha participado recientemente en misiones contra la piratería en Somalia y es recordado por la exitosa liberación en 1994 de los doscientos veintinueve pasajeros retenidos por un comando del GIA argelino en un avión de Air France en el Aeropuerto de Marsella.

A esta fuerza Nigeria aporta seiscientos soldados y al general Abdulkadir, al mando de todo el despliegue africano. Níger cuenta con otros seiscientos. Con quinientos, Senegal, Costa de Marfil y Burkina Fasso. Finalmente Benin incorpora trescientos más, mientras se espera que el Chad decida cuál será su aportación.

 

Escaso apoyo de la Unión Europea

De las naciones de la Unión Europea, sólo el Reino Unido interviene en tareas de apoyo logístico aéreo. Ahora hay que ver el grado de compromiso de los socios comunitarios, toda vez que Alemania es reticente. Hollande ya ha dejado claro su deseo de que se involucren seriamente. Para comprender por qué es Francia quien lidera la misión basta remitirse al análisis de un general de la OTAN, que tras valorar positivamente la iniciativa del Elíseo subrayaba que los aliados no tienen previsto por ahora participar, al definirla como una operación nacional francesa. Por parte española, se apoyará la formación de las tropas malienses y de las que conforman el contingente africano. No obstante, desde 2011, nuestro país ya está en el denominado proyecto Contra el Terrorismo en el Sahel distribuido en Mauritania, Níger y Mali, y que gestiona la Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administraciones y Políticas Públicas, a cuyo frente figura la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría. El pasado mes de Septiembre, la FIIAPP empezó a formar unidades a través de Colegio Saheliano de Seguridad con sede en Níger. El riesgo al que se ven abocados los países occidentales, teniendo muy presente la experiencia afgana, es que elementos de las fuerzas armadas que han instruido acaben abrazando el credo yihadista y se conviertan en ese enemigo al que nunca se puede dar la espalda.

Ángel Gonzalo, Redactor Jefe Internacional de Onda Cero.