Menú Portada
https://track.adform.net/C/?bn=17156992 1x1 pixel counter :
¡Qué fuerte!

La falta de respeto, ese gran mal del mundo

Noviembre 25, 2016
punetazo-justin

Sinceramente, creo que uno de los grandes males de este mundo es la falta de respeto. El ser humano se cree, de manera individual, tan por encima de los demás, que comete faltas de respeto por todo y de manera constante como si de una norma para vivir se tratara. Cada vez más el “yo” está por encima del “ellos” y, lo peor de todo, es que se demuestra abiertamente, sin tapujos, pisando y pasando por encima de todo el que se ponga por delante.

Llevamos una semana viviendo diferentes muestras de falta de respeto en diferentes ámbitos y de diferentes maneras: en el fútbol, en la política, en la música… Curiosamente, las faltas de respeto van, casi siempre, ligadas al fanatismo. Siempre he dicho que los fanatismos no son buenos y sería otro de los grandes males de este mundo. Jamás he sido fan de nada ni nadie. Puede gustarme algo más o menos, mucho o poco, pero nunca hasta el extremo de hacer locuras por quién o aquello que he admirado. La cordura y la razón deberían dominar ante tales sentimientos, pero por desgracia no ocurre así siempre.

Falta de respeto y fanatismo de la mano

Esta semana hemos visto como los hinchas de varios equipos han terminado a palos en dos ciudades españolas: Getafe y Sevilla. El ser humano saca lo peor de sí por defender unas camisetas, que no les dan de comer, pero si satisfacciones emocionales. Nada más. Resulta ridículo ver cómo se pegan por… no sé por qué realmente, ¿por demostrar quién quiere más a su equipo? Realmente no llego a entenderlo. Sólo llego a la conclusión de que la falta de respeto unida al fanatismo es lo que les lleva a la pelea. No hay más.

Exactamente lo mismo hemos vivido también está semana en política. A raíz de la muerte de Rita Barberá, el ser humano más vil saca lo peor de sí mismo y vomita palabras llenas de odio hacia otro ser humano que acaba de fallecer. Independientemente de lo que fuera o hiciera, nadie merece el insulto y la falta de respeto al morir. Los jefes y militantes de Podemos se han vuelto a cubrir de gloria no respetando un simbólico minuto de silencio en su memoria y tampoco respetándola en las redes sociales. Todo aquel que no demuestra respeto ante la muerte de un ser humano se auto convierte en un ser mezquino. Una vez más la falta de respeto es la protagonista.

En cuanto a la música, el fanatismo por un cantante, -en este caso Justin Bieber-, lleva a ciertos adolescentes a pasar dos meses en la puerta de un recinto, pasando frío y bajo la lluvia, para ver a su ídolo de cerca. Un ídolo, -futuro juguete roto, niñato insoportable-, que se permite el lujo de pegarle un puñetazo a una de esas criaturas enloquecidas por él y que además, según he oído, dio un concierto penoso, en playback y sin ganas. Otra muestra más de falta de respeto. Obviaré por ahora la falta de respeto hacia si mismos de esos que son capaces de pasar dos meses a la intemperie y la de esos padres que lo permiten. Por lo que todo ello demuestra, una vez más, que la falta de respeto y el fanatismo van de la mano y, tanto por separado como juntos, son uno de los grandes males del mundo.

Rosana Güiza

rosana@rosanaguiza.com