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Atando cabos

La estrategia contra ETA se hace, pero no se cuenta

Abril 30, 2012

El último lío del Gobierno tiene nombre y apellidos. Jorge Fernández Díaz, el ministro del Interior que sin encomendarse a nadie decidió hacer público algo que nunca se debe hacer público. La estrategia política penitenciaria. Es de manual, al menos en la primera fase. De la estrategia en política penitenciaria, uno de los pilares de la política antiterrorista, se informa al principal partido de la oposición, se examinan las consecuencias, se estudia donde se puede hacer mas vulnerable al grupo terrorista, pero desde luego, lo que nunca se debe hacer es contarlo antes de hacerlo. Es casi como desvelar tus armas, tu estrategia. Y encima situar irremediablemente en frente a las víctimas y a un sector de la sociedad.

Error. Error de estrategia, y error de comunicación el anunciar mediante una filtración un Plan de reinserción que en realidad no es nuevo y que seguramente sirva para muy poco, pero lo peor, sin duda, ha sido filtrarlo desde el Ministerio del Interior, con el ministro en Luxemburgo y pillando con el pie cambiado a todo el mundo, incluido el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, quien tuvo que repetir una obviedad, que además es sincera y cierta: “la política antiterrorista ni ha variado ni va a variar, ese Plan no contempla ni el más mínimo beneficio penitenciario

Es cierto. Este Gobierno de repente no se ha vuelto loco y ahora va a acercar o liberar a todos los presos de ETA. Ni va a otorgar beneficios penitenciarios sin tener en cuenta la Ley. No. Se sigue tratando de engañar a la banda terrorista. La política penitenciaria es un instrumento de lucha contra ETA. Siempre lo ha sido. Ha servido, sirve y servirá para debilitar a ETA. Para dividirla. Para sacarlos de quicio en uno de sus frentes históricamente más activos, y con más peso. Se endurece más o menos dependiendo del momento, pero nunca se cuenta antes de hacerlo. En todo caso se cuenta cuando termina y siempre y cuando salga bien.

¿Quién conocía la vía Nanclares? ¿Qué es la vía Nanclares? entonces, ¿Por qué darle tanta publicidad a la “vía Fernández”?

Lógicamente la llamada “vía Nanclares” la conocían todos los expertos policiales, partidos políticos, periodistas especializados, incluso víctimas, pero no se le había dado publicidad para que toda la opinión pública lo supiera y se posicionara. El objetivo fundamental de “vía Nanclares” era romper la fuerte disciplina a la que ETA somete a los terroristas que habían sido arrestados y cumplen condena, y facilitarle la posibilidad de acogerse a una vía de reinserción una vez que habían roto con el entramado de la organización terrorista.

Para iniciar su recorrido a la reinserción, los etarras debían comenzar dejando por escrito su renuncia al terrorismo y a la banda criminal, y en su caso mostrar arrepentimiento, arrepentirse más que pedir perdón directamente, esto se exigiría en la segunda fase. Los etarras, pocos, que cedieron a esta vía fueron expulsados automáticamente por ETA del colectivo de presos de la banda.

Éstos fueron trasladados a centros cercanos al País Vasco. Principalmente, a las prisiones-laboratorio de Villabona y Zuera, ubicadas en el Principado de Asturias y la provincia de Zaragoza, respectivamente. Allí, participaron en diversos talleres de reinserción y, una vez que el Gobierno certificó su disposición a separarse definitivamente del terrorismo se les trasladó a la prisión alavesa de Nanclares de Oca, que da nombre a esta política penitenciaria.

Una vez en este centro penitenciario, los presos de ETA que habían abandonado la banda debían cumplir con la legalidad vigente: pedir perdón a las víctimas, colaborar con la justicia y hacer frente a sus responsabilidades civiles para poder acogerse a beneficios penitenciarios.

Esto es la vía Nanclares. Prácticamente idéntico al Plan del ministro Fernández. De hecho, el uno es una reactivación del otro. No creo que haya motivo para el escándalo en el fondo, pero quizá sí en la forma. Las vías, los planes, las estrategias contra ETA, se hacen, pero no cuentan, al menos hasta que terminen y salgan bien.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio