Menú Portada
Atando cabos

La disolución de ETA ni está, ni se le espera

Mayo 26, 2013

Conviene no olvidarlo. Y seguir observando que la disolución de ETA ni está ni se le espera. Entre otras cosas porque la actual situación es idónea para la banda terrorista y su entorno. Les va muy bien y no hay presión. Pero seguimos en una paz todavía injusta y de cara a la galería. Y ya no sólo por los recientes permisos penitenciarios de supuestos etarras arrepentidos como Valentín Lasarte, o los paseos de Bolinaga, que ahí continúa, sino por las circunstancias, por el clima, por el ambiente de miedo, de silencio, de chantaje, que sigue más presente que nunca.

El obstaculizar a la policía vasca, por ejemplo, como hizo la dirigente de EH-Bildu, Laura Mintegui, en el momento en que iba ser detenida una miembro de ETA es un acto más de desafío al Estado de Derecho. Lo hizo además espetándole eso de “usted no sabe con quién está hablando” avisando al miembro de la Ertzaintza de su disposición a mover todos los resortes del poder “tengo el móvil del Consejero de Justicia, y lo puedo llamar ahora mismo“, le dijo la dirigente de Bildu al policía vasco.

Desafíos al Estado, chantaje a las Instituciones, apoyos explícitos a los terroristas desde los Ayuntamientos que controla o gobierna la izquierda abertzale. Todo eso continúa. En realidad, tal y como dice el profesor Rogelio Alonsolos procesos de finalización del terrorismo que descansan en la impunidad y renuncian a la Justicia no terminan con la violencia, ésta podrá disminuir, pero el terrorismo no desaparece“.

Eta aprovecha los éxitos políticos para contrarestar el fracaso operativo

La legalización de Bildu ha servido para contrarrestar la debilidad operativa de ETA, fortaleciéndola en el ámbito político y social, dimensiones estas en las que el Gobierno, que tanto publicitó los éxitos policiales, fracasó rotundamente, como evidencia el éxito electoral de la “izquierda abertzale”. Lo cierto es que ETA está aprovechando los éxitos obtenidos en estos frentes para contrarrestar una situación muy desfavorable en el ámbito operativo, que también lo fue en el terreno político hasta su reciente fortalecimiento electoral.

Lo ponía de manifiesto el testimonio de un dirigente de la banda que bajo el pseudónimo de Mikel Etxeberria escribía en Gara lo siguiente: “Durante los últimos años nos han vendido la victoria política sobre la izquierda abertzale y la derrota militar de ETA. La realidad ha aniquilado esa falacia (…). Han fracasado porque hemos invertido los valores de la situación, y de la presunta derrota hemos pasado a la demostración de fuerza e iniciativa política. (…) En plena ofensiva hispano-francesa dimos vuelta al teatro de operaciones y nos colocamos en ventaja política. Eso sí, no olvidemos que el Estado son ellos, lo que significa que lo único que hemos hecho por el momento es colocarnos bien para el nuevo ciclo. El mismo autor sostenía: El Estado ha perdido el control del escenario político y también, de forma notable, su peso específico en la sociedad vasca. Ha dejado atrás la iniciativa política y el aliento social.

Lo dicen ellos mismos. Conviene no olvidar su estrategia. Sigue siendo una tarea pendiente y la verdadera razón por la que la disolución de ETA ni está, ni se le espera.

Juan de Dios Colmenero es Redactor Jefe de Nacional de Onda Cero Radio