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Otras opiniones

La debilidad de ZP

Diciembre 9, 2010

Viene siendo ya tradicional en nuestra historia reciente, que la llamada “ley de Murphy” se hace notar con especial contundencia en situaciones en las que la debilidad de un gobierno se hace más patente.

Cuando el dictador Francisco Franco se encontraba moribundo y el régimen dictatorial apuntaba al desmoronamiento, el “vecino” marroquí con su monarca Hassan II a la cabeza y en una operación auspiciada y planeada por la CIA, nos montaba una marcha verde, que acababa de malísima manera con la presencia española en el Sahara y sin un solo disparo al aire.

Marruecos desde entonces ha sabido explotar las señales de debilidad en los sucesivos gobiernos ya en la etapa democrática y en este punto, la situación actual no escapa a lo más crudo de esa historia reciente.

La debilidad creciente del gobierno de “ZP” nos ha puesto de momento al borde de una marcha hacia Ceuta y en el colmo de la provocación el parlamento marroquí ya ha instado a su gobierno a reclamar las dos ciudades africanas de la corona española, sin dejar de golpear el hígado de una pieza tocada del ala.

La imagen de una España débil se ha instalado en todo el mundo, llenando paginas de prensa y minutos de radio y televisión, con titulares tan alarmantes como “crisis de estado en España” o “la España de de Zapatero camina hacia el desastre”. Con el jefe del gobierno en Madrid encerrado en la Moncloa, el rey Juan Carlos y la ministra de exteriores Trinidad Jiménez han tenido que apechugar con el papelón de ir respondiendo a todos y cada uno de los jefes de estado y gobierno asistentes a la cumbre Iberoamericana que les preguntaban sobre el “estado de alarma” decretado en España y en casos puntuales hasta el monarca tuvo que lamentar que por primera vez no se hablaba de cuestiones propias de la cumbre o de un “porqué no te callas” sino de la situación de descontrol que se estaba viviendo en España.

Debilidad que puede estar manifestándose en otros frentes como el europeo, a la espera de la reacción general de los mercados tras el puente de la inmaculada, si acaba por confirmarse que desde el entorno de Rodríguez Zapatero se habría hecho llegar a personalidades como el presidente de la UE o el presidente del BCE, la idea de que la legislatura no se va a agotar y consiguientemente la catarsis y las reformas van a llegar antes y con más profundidad las aplique quien las aplique.

Y es que fuera y dentro de España, incluida la propia parroquia socialista, aumenta la sensación de que la tostada seguirá cayendo del lado de la mermelada y el presidente del gobierno seguirá instalado en lo que menos necesita hoy el país: la melancolía.

Julián Cabrera, director de Informativos de ONDA CERO