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Atando cabos

La credibilidad de la bazofia

Marzo 31, 2011

Enredados en si ETA dice o no la verdad. Estamos asistiendo a reproches de unos y de otros sobre la credibilidad de la banda terrorista servida cómo algo extremo. O lo tomas o lo dejas. O compartes la tesis de unos criminales, asesinos, bazofia, como dijo Pérez Rubalcaba. O no le das ninguna credibilidad y entonces eres un verdadero defensor del Estado de Derecho. Pues ni una cosa, ni otra. El enfoque está distorsionado.

Imaginemos por un momento que mañana mismo la banda terrorista ETA anunciase en un comunicado que abandona la lucha armada. Que se disuelven. Que abandonan la violencia de forma definitiva. ¿No creeríamos a ETA en ese caso? ¿Tendría ETA credibilidad? En realidad seguirían siendo la misma bazofia anunciado algo que todos deseamos, pero el grito de victoria democrática resonaría desde el minuto uno. Nos creeríamos a ETA. Por muchas razones: por el momento en el que nos encontramos. Por la debilidad de la banda terrorista. Por el camino recorrido. Por la información acumulada, etc…

En cambio, hay palabras o comunicados de ETA que no son creíbles. El último Alto el Fuego decretado por los terroristas no ha sido suficiente para el Gobierno. No dan credibilidad porque comprueban que detrás de esta última tregua recae la sombra de la duda de un intento “in extremis” para legalizar a su brazo político. De nuevo: el momento, la verificación, la experiencia y la información.

Actas de negociación

Pues con en el caso de las actas de la ultima negociación de ETA con el Gobierno pasa exactamente lo mismo. El escribano de los terroristas recoge todo lo dicho en unas conversaciones y reuniones que se prolongaron durante meses. Se analizan situaciones, se planificaban escenarios, y se ofrecían contrapartidas. Lo sensato es comprobar ahora si en función, de nuevo, del momento y las circunstancias de entonces, el Gobierno actuó sin traspasar las “líneas rojas” de cualquier proceso. Es decir, si es cierto que el Fiscal Jefe de la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño, fue removido de su puesto porque entorpecía las negociaciones; si es cierto que la Policía y la Guardia Civil bajaron de alguna manera la guardia durante la tregua; si es cierto que el juez Baltasar Garzón fue ofrecido como garantía judicial para mediar entre el Gobierno y Batasuna; o si es cierto que el terrorista Iñaki de Juana Chaos le fue rebajada la pena o concedida la libertad condicional porque así fue exigido por los terroristas.

Quizá habría una manera de comprobar todo por la vía rápida. Las actas originales de la última negociación con ETA están en Suiza. Custodiadas por la Fundación Henry Dunant. Están en una caja fuerte y estas llevan la firma de las dos partes involucradas en el proceso. Tarde o temprano todo se sabe. Todo se confirma. Y allá cada uno con sus responsabilidades.


Juan de Dios Colmenero, Jefe de Nacional de Onda Cero