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Mensaje en una botella

La Cipriana en los títeres

Junio 16, 2011

Cayo Lara y La Cipriana tienen mucho en común. A uno y a otra no les hacen ni puñetero caso. Según denuncia José Bono, el caso que hacen a Cayo Lara en Izquierda Unida es el mismo que hacen en su pueblo “a La Cipriana en los títeres”. Bono sentencia que la coalición de izquierda que lidera Lara “está reduciéndose tanto que probablemente quede reducida a lo más sectario del Partido Comunista”.

Ser comunista es una misión difícil en estos tiempos de bipartidismo. O estás con el PSOE o estás con el PP. No vale ser como La Cipriana. Hay que tomar partido. El efecto Cipriana en los títeres ha provocado que el PSOE haya perdido varios ayuntamientos en los que podría haber gobernado gracias a IU y que, por culpa del voto en contra o la abstención de esta coalición, han quedado en manos del PP.

El ninguneo

El caso más flagrante es uno que puede hacerse realidad en cuestión de pocos días. El PSOE puede quedarse en la oposición en la Asamblea de Extremadura si los diputados de IU votan en contra o se abstienen cuando Guillermo Fernández Vara presente su candidatura como presidente de la Junta. El PP, que ha ganado las elecciones autonómicas, pasaría a gobernar Extremadura si esto ocurriera.

¿Podrá con Fernández Vara el efecto Cipriana en los títeres? ¿Tendrá razón Bono al denunciar el ninguneo al que someten en IU a Cayo Lara? El coordinador general de Izquierda Unida tiene apellido de noble castellano y nombre de emperador romano. Pero Roma ya queda lejos, a pesar de que Hispania fue territorio romano y algo de él quedó impregnado en las piedras que aún  perviven en esta vasta piel de toro.

Guárdate de los idus de marzo

Cayo Julio César, primer emperador romano, influyó decisivamente en la colonización de Hispania. Pero todo el esplendor del hombre que puso fin a la República y se apropió de todo el poder, acabó el año 44 A.C. César murió asesinado en una conjura en la que no faltaba Bruto</strong>, a quien encontró un día abandonado y había tratado como un hijo ocupándose de que forjara una brillante carrera política. Bruto se lo agradeció clavando uno de los puñales que acabaron con la vida de Julio César. Según el escritor griego Plutarco, un vidente había advertido al emperador: “César, guárdate de los idus de marzo” (que coincidían con el día 15 del mes). Pero Cayo Julio César no hizo caso y aquel 15 de marzo del año 44 A.C. fue el último día que vio amanecer.

Cayo Lara vive en la tierra que se llamaba Hispania en tiempos de la Roma de Cayo Julio César. Pero no hay motivos para creer que las coincidencias entre ambos personajes vayan más allá del nombre de pila. Bruto no hubo más que uno, aunque a veces tengamos la tentación de pensar que en la política y otros menesteres pueda esconderse un tocayo aquel hijo adoptivo traidor. El presidente de la Federación de Asociaciones de Radio y Televisión, Federico Sánchez Aguilar, me dijo una vez: “Hay personas que no perdonan que las hayas ayudado”. ¿Tendrá razón Federico?

Lo ocurrido puede haber caído a Cayo Lara como un jarro de agua fría. Como el que echaron por encima al señor Lara varios indignados esta semana. “Algunos de los que han echado el agua pensarán algún día si fueron justos o no”, aseguraba el coordinador general de IU a Julia Otero en Onda Cero. El tiempo dictará sentencia. Siempre lo hace. Mientras tanto, querido lector, guárdate de los idus de marzo.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

jdguerrero@extraconfidencial.com