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El mayordomo

La Blazer; más que una leyenda

Noviembre 8, 2009

Las infinitas formas de combinarla nos permiten vestirla en la oficina, durante el fin de semana, con corbata o con un polo, en la ciudad o en el campo.


Los caballeros que sigan las tendencias de la moda habrán podido apreciar como este año que ya se acerca a su fin se ha caracterizado más por una vuelta a los orígenes que por grandes evoluciones o novedades en el vestir masculino. Y todo apunta que durante la próxima temporada esta tendencia se consolidará.

Más que una leyenda
Como la mayoría de las prendas de vestir masculinas, la blazer tiene su origen en Inglaterra. Si hacemos caso a la historia, la aparición de la primera blazer se debe al Capitán de la fragata Británica H.M.S. Blazer quien en 1837 vistió a sus marineros con una chaqueta azul marino oscura cruzada con botones dorados para recibir la visita de la Reina Victoria. Fue tal el entusiasmo que la Reina mostró al ver esta chaqueta que la blazer se popularizó rápidamente entre los marineros de la época.

Por el contrario, la blazer de sola una hilera de botones tiene su origen en las chaquetas que los clubs de remo ingleses vestían en las regatas del S.XIX. Concretamente su popularidad se atribuye al club de bote Lady Margaret del St. John´s College de Cambridge. Fueron los clubs de remo de la época los que empezaron a personalizar esta chaqueta con estampados de rayas gruesas de colores, en muchos casos, no poco llamativas.

Estas chaquetas de hilera de botones sencilla están más cerca de cualquier otra chaqueta de sport que de una auténtica blazer. Para poder presumir de contar con una genuina blazer en nuestro armario ésta debería ser siempre cruzada y contar con seis botones de latón o dorados.

Su gran cualidad: la versatilidad
Hay pocas prendas que sean tan versátiles como una blazer azul marino. Podemos vestirla tanto con unos vaqueros, un polo y unos mocasines hasta como, por ejemplo, con unos pantalones grises, una camisa de rayas, una corbata de punto y unos Tassel de ante.

Igualmente, a los más viajeros, la blazer nos permite que en los desplazamientos donde no podemos portar mucho equipaje la podamos vestir desde por la mañana de forma totalmente sport hasta por la noche acompañada con una corbata y una camisa de gemelos y en ambos casos ir como el caballero más elegante.

Las blazers son por definición chaquetas de sport aunque no podemos olvidar que no todas las chaquetas de sport son blazers. Es nuestro país existe la costumbre de denominar de forma generalizada “americana” a las blazers. Y esto no es correcto. Una blazer nunca es una americana; y muy pocas veces una americana es una blazer.

Sus principales características
La blazer siempre deberá ser de color azul marino oscuro, no tendrá diseño alguno y contará con botones dorados. Estará fabricada en franela, cachemira o en pura lana virgen. La tela con la que esté confeccionada no deberá pesar más de 340 gramos. No obstante, en verano podemos optar por materiales más ligeros y frescos como el lino o la sarga. Si somos amantes de la tradición deberíamos escoger aquellas elaboradas con tejido de sarga de hilo de estambre.

La blazer podrá ser de botonadura sencilla o cruzada. Aunque ambas son siempre una buena opción, la auténtica blazer es cruzada y es infinitamente más estilosa y elegante que su hermana de bot