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Otras opiniones

Karina: “No tengo fuerzas para seguir adelante”

Julio 23, 2010

La cantante Karina no atraviesa un buen momento. Y es que tras años luchando por sobrevivir en el mundo de la canción, ha decidido tirar la toalla: “No tengo fuerzas para seguir adelante. Este mundo es muy duro y no puedo continuar”.

El calvario de la artista empezó hace muchos años, cuando se quedó sin casa de discos: “Lo he intentado, pero es imposible tirar del carro sin nadie que te apoye. Son ya muchos los años que llevo luchando sin tener una discográfica y un equipo de management que me respalde. Es imposible ganarle a Goliat”.

Los olvidados

Lo que hoy me cuenta Karina también lo viven muchos de sus compañeros de profesión. Olvidados por la industria musical, tras años de gloria, el gremio de los veteranos cada vez cuenta con menos socios en activo: “No se puede remar contra corriente. Al final, te das cuenta que los empresarios optan por cantantes jóvenes, con cachés muy bajos, que están dos o tres horas sobre el escenario y les resuelven la papeleta. Yo, ante esto, no puedo hacer nada”.

Un deje de tristeza inunda la voz de Karina al hablarme de su realidad profesional: “Estoy triste porque es duro aceptar la realidad, pero no queda más remedio. Los tiempos cambian y ahí que adaptarse, aunque yo he optado por bajarme del barco”.

Karina se baja de los escenarios

El 2010 será un año clave en la vida de la intérprete de las fechas del amor: “Me jubilo. Después del verano voy a empezar a preparar todo el papeleo de la pensión”. Al derrumbamiento profesional, Karina une lo que ella denomina como “goteras”: “El médico me ha dicho que tengo que cuidarme. Me han detectado osteoporosis. Ya no estoy para ir de un sitio a otro”.

La crisis se está cebando con fuerza en el gremio de la música. Este verano está siendo muy duro para la artista: “Sólo tengo diez galas y peor pagadas que el año pasado. Es un panorama desolador. Lo he analizado en profundidad y no me compensa seguir en la brecha. Demasiado esfuerzo y dedicación para tanto dolor de cabeza”.

Cambio de residencia

Es en estos momentos, en la soledad de su apartamento madrileño, cuando Karina echa la vista atrás y piensa que ser artista “no me ha valido la pena. Demasiado sufrimiento e inseguridad. Además, la profesión me ha robado de estar con los míos. Sobre todo, con mis hijas, lo que más quiero en el mundo, junto con mi nieto Iker”.

Aunque no lo parece porque luce espléndida, Karina ya es abuela. Su hija Rocío dio a luz hace seis meses al pequeño Iker: “Está precioso. Ha dado un gran sentido a mi vida y quiero pasar más tiempo con él. Es por eso que igual cambia su residencia en Madrid por otro punto de la geografía española: “Hasta ahora, he vivido en Madrid por mi profesión. Sin embargo, cuando me retire, es posible que me mude de ciudad”. Marbella, donde reside su madre, o Castellón, donde está instalada su hija menor, tienen muchas posibilidades, aunque también depende de la localización que elija Azahara, su hija mayor que trabaja como azafata de vuelo.

Recientemente, Karina ha pasado unos días en Castellón. Allí se ha reencontrado con Juan Miguel, padre de su hija Rocío. El peluquero ha pasado unos días en el hospital a causa de un problema de salud: “Todo ha ido muy bien. Juan Miguel ya está en casa”. Parece que los años han hecho que esta pareja lime asperezas. Sin duda, una más que feliz noticia.

Por Joana Morillas

jmorillas@extraconfidencial.com