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¡Qué fuerte!

Justino el díscolo

Enero 31, 2014

Miley Cyrus le ha salido un duro competidor: Justin Bieber. El pequeño Justino ha elegido ir por el camino malo de la vida y no para de meterse en líos. La policía de Toronto le arrestó esta semana y le acusó de atacar al conductor de su limusina. Fue puesto en libertad después de dos horas en comisaría, pero deberá presentarse ante el juez el próximo 10 de marzo. Este jovenzuelo estúpido de 19 años va de mal en peor. Se cubre la cabeza con una gorra y la agacha cada vez que tiene que dar la cara y responder por sus actos, que se están convirtiendo en habituales por otra parte, pues en una semana ha sido detenido dos veces. La semana pasada en Miami, acusado de conducir bajo los efectos de las drogas y el alcohol, llevar un permiso de conducir no válido, resistirse a la autoridad y conducir en una carrera ilegal. También a principios de mes su casa fue registrada tras la denuncia de un vecino por vandalismo. Evidentemente, en la casa también encontraron drogas. A él parece importarle poco ya que en la foto de la ficha policial sale sonriente como si fuera una foto para Facebook. El niño prodigio nos ha salido una joyita. Hace desplantes a la prensa. Provoca atascos sólo porque un tipo se le queda mirando en el coche en un semáforo. Atropella sin pudor alguno a un fan que le saluda y lo deja tirado en la acera. Se comporta de manera maleducada y chulesca en los hoteles. Falta al respeto a todo ser humano que se le pone por delante, etc. Bueno, pues aún así y con todo esto, sale de las comisarías y es aclamado por una multitud de fans enloquecidos. ¡Que alguien me lo explique!

Un “niñato” con más de 47 millones de seguidores

Este niñato insolente, descarado, caprichoso, mal criado y estúpido tiene nada más y nada menos que 47.187.896 seguidores en Twitter, que le apoyan en lo malo y en lo bueno, si es que hace algo bueno. Justin se está cavando su propia tumba. Ha tocado fondo antes de tiempo o está a punto de hacerlo, igual que está a punto de convertirse en un juguete roto, si no lo es ya. Un crío que ha tenido el mundo a sus pies pero que no ha sabido mantener los suyos en el mundo. Se comenta que el chaval está pasando por una depresión y está tomando pastillas antidepresivas. Estremece pensar que un adolescente que tenía que estar tocando la gloria con los dedos y disfrutando de su éxito, esté ya con antidepresivos, drogas, cárceles, etc. Ya sabemos el futuro que le espera. No hay que ser muy listo para imaginárselo y es terrible. Pero es más terrible aún que una legión de fans adolescentes alabe sus actos, lo defiendan, lo admiren y lo elogien por todo ello. Si este es el referente de la adolescencia mundial, qué Dios nos coja confesados.

Rosana Güiza Alcaide