Menú Portada
No me moverán

¿Jubilación compatible con el ejercicio profesional?

Febrero 20, 2012

Los que tiene menos de 50 años lo van a tener crudo al jubilarse. Parece que tardaran en hacerlo hasta los 70 y, aún así, veremos. Habrá casi un jubilado por una persona y media activa y eso hace inviable el pago de pensiones en las cantidades actuales; aunque ya sean escasas. Por eso, los Gobiernos de países desarrollados están modificando sus sistemas de pensiones públicas.

Las soluciones que se están adoptando en la actualidad son: alargar la edad de jubilación -algunos hasta los 70 años-, y reducir las cantidades a percibir. Con la primera medida se pretende aumentar el ratio de jubilados/activos. Con la segunda reducir las cantidades necesarias. La combinación de ambas medidas espera hacer viables las pensiones públicas unos años más. Si superan el año 2030 ya no será un problema de los actuales gobernantes. El que venga detrás que arree, dice un refrán castellano.
 
Leyes y Convenios marcan las edades de jubilación

En países democráticos, donde las clases pasivas son importantes a efectos electorales, reducir las cantidades no es posible; ningún político estaría dispuesto. Por eso se recurre a modificar el cálculo de los años necesarios para calcular la pensión. Como los primeros años de trabajo se cobra menos, se cotiza también menos. En consecuencia, al ampliar los años de cálculo, las cantidades a pagar al jubilado son menores. Algo que no perjudica a los jubilados antiguos, solo a los nuevos. Eso es menos grave electoralmente hablando. Es lo que está haciendo el Estado español.

La edad de jubilación la marcan las Leyes y los Convenios Colectivos y regulaciones especiales. Las Leyes marca las edades mínimas a las que una persona se puede jubilar. En España ahora es de 65 años que irán aumentando hasta los 67 según la normativa actual. También se marcan las edades mínimas de jubilación anticipada, que hasta ahora eran los 60 e irá también aumentando. La llamada prejubilación no es jubilación, es un acuerdo de despido pactado privadamente en determinadas condiciones entre la empresa y el empleado.

Los Convenios Colectivos y regulaciones especiales marcan la edad máxima para permanecer trabajando en la empresa. En muchos casos coinciden con la edad mínima de jubilación; en otros no. Por ejemplo, los funcionarios públicos pueden permanecer trabajando de manera voluntaria hasta los 70 años.

 Otras soluciones para las pensiones
Así pues, una solución -ya está vigente en algunos casos-, es alargar las edades a las que se puede trabajar en los Convenios Colectivos. Por otra parte, primar en el cálculo de la pensión a aquellos que alarguen su vida laboral. En España, por cada año que trabajes por encima de la edad mínima de jubilación, si has cotizado el máximo número de años, se aumenta un 2% anual la cantidad a percibir, con un tope del 10%. De esta manera se incentiva el retraso en la edad de jubilación.
Otra fórmula es hacer compatible el cobro de una pensión con el trabajo remunerado. En nuestra legislación lo pueden hacer, por ejemplo, los abogados en ejercicio. También se puede tener ingresos profesionales si se renuncia a una parte de la pensión. La pregunta es: ¿por qué no es posible seguir trabajando de manera remunerada compatible con el cobro de la pensión completa para todos los pensionistas? Si una persona tiene rentas de capital o alquileres o es consejero de una empresa es compatible con ese cobro, ¿por qué no las rentas del trabajo profesional?

Si fuera compatible el cobro total de la jubilación con las rentas del trabajo el jubilado se auto pagaría parte de su pensión al cotizar a la Seguridad Social. Además, contribuiría al Presupuesto del Estado con más impuestos y, al consumir más, mejoraría la economía en su conjunto. Como ese trabajo sería por su voluntad no se le vulneran sus derechos. Por último, se sentiría útil, algo muy importante para la persona, cuya vida útil se alarga por la mejora de la salud. En un mundo envejecido es un dispendio no utilizar su potencial avalado por la experiencia.

Algunos dirían que quita trabajo a los jóvenes, pero eso es una visión miope de la economía. Es pensar que el número de trabajos es limitado, que si uno lo ocupa se lo quita a otro. No es verdad. Cuantas más personas trabajan, más se consume y más trabajo se genera.

Es el momento de la jubilación compatible con el trabajo remunerado. Ayudará a mantener el sistema público de pensiones, mejorará la vida de muchos pensionistas y sus familias, empujará la economía y aliviará las cuentas públicas. Entonces, ¿Por qué no ponerlo en marcha? Bastaría con una pequeña norma en la que se autorizase el ejercicio profesional cómo autónomo a todos los jubilados cobrando su pensión integra, no sólo a unos privilegiados.

José Ramón Pin. Profesor del IESE. Titular de la Cátedra de Gobierno y Liderazgo en La Administración Pública.