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Mensaje en una botella

Jenaro el de Gowex y Jenaro el de los 14

Julio 9, 2014

La suerte de Jenaro Castrillo cambió el día en que el Real Murcia ganó al Real Madrid en el estadio Santiago Bernabéu. Ese 2 en la quiniela hizo que Jenaro acertara una de 14, que era el premio más alto en el año 1974. De ahí que la película que nos ocupa (porque se trata de una película) llevara por título Jenaro el de los 14, dirigida por Mariano Ozores. El protagonista de la cinta, Alfredo Landa, interpreta al pregonero del pueblo extremeño de El Rollo. Su vida cambia por completo cuando acierta la de 14 porque se convierte en millonario.

Todo es distinto cuando deja de ser un hombre humilde al que echan a patadas del bar porque se sienta mucho y  consume poco. Jenaro pasa de ser un hombre normal en un país normal, a ser un hombre extraordinario en un país espléndido. “Este país es así, espléndido”, rezaba uno de los anuncios televisivos de aquella década, que concluía con otra sentencia lapidaria que no resiste el paso de los años: “Aquí se vive como se bebe”.

Con ese nivel de mensajes publicitarios, sólo se podía esperar que Jenaro acabara invitando a una ronda a sus vecinos. Y los vecinos intentan aprovecharse de Jenaro, al que tratan de desplumar como sea. Pero, no sé si porque este país era así de espléndido o por exigencias del guión, en El Rollo todos tratan de aprovecharse del pregonero. Particularmente las mocitas del lugar, que se lanzan a por él con ansias casaderas viendo en Jenaro al hombre perfecto: soltero y millonario.

Ambos rasgos convertían a Jenaro en la pieza que debía cobrar toda mujer que quisiera ser la envidia de sus congéneres en el pueblo. Aunque el franquismo tocaba a su fin, echar el lazo a un hombre acomodado constituía un éxito para cualquier mocita casadera de El Rollo. Acambio, ella dedicaría el resto de su vida a enfundar las zapatillas en los cansados pies de su marido cuando éste regresara al hogar tras de una dura jornada de trabajo. Este país era así de espléndido. 

Un oasis en el desierto

Jenaro García no es como Jenaro Castrillo, aunque le ha tocado una de 14 en una versión actualizada 40 años después. Los 65 millones de pesetas del año 1974 son ahora los 65 millones de euros de 2014. Los vecinos de El Rollo son ahora los españoles que han invertido en comprar acciones de la empresa de Jenaro porque se han creído que esa empresa factura 114 millones de euros anuales, que tiene un beneficio neto de 17 millones y que ese beneficio ha crecido un 135%

Jenaro el de Gowex y Jenaro el de los 14 no son iguales. El dueño de Gowex ha admitido que las cuentas de su compañía son falsas y ha presentado su dimisión. “Pido perdón a todos. Lo siento de todo corazón” fueron sus últimas palabras en Twitter. El pregonero de El Rollo nunca tuvo beneficios hasta que acertó una de 14. Los 65 millones de pesetas que le tocaron eran contantes y sonantes, no había truco del almendruco.

Jenaro Castrillo es el protagonista de una película en la que hay un engaño, en este caso por exigencias del guión. Mariano Ozores utiliza las imágenes de un encuentro disputado en la temporada 1973-1974 en el que Real Madrid y Real Murcia empataron a un gol. No fue un 2, sino una X en la quiniela. Naturalmente en la película sólo aparece el gol que marcó el equipo pimentonero, que permite que Jenaro acierte la de 14. Una mentirijilla, comparada con lo de Gowex.

Jenaro García es un espabilado en una España de negocios virtuales, cuyo dinero parece flotar en el hiperespacio. Es un espejismo, un oasis en el desierto en plena canícula. Este Jenaro ha conseguido engañar a muchos durante mucho tiempo. Pero “nadie puede engañar a todos durante todo el tiempo”. Abraham Lincoln tenía razón

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero