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Otras opiniones

Jaime Mártinez-Bordiú temía ser espiado por su hermano Francis

Septiembre 15, 2011

La biografía que Francis Franco ha escrito sobre su abuelo le ha acercado a su hermano Jaime. La relación entre ambos no era lo que se dice buena. Más por parte del menor que del mayor. Y es que Jaime Martínez-Bordiú, en la época en que salía con Ruth Martínez, no hablaba lo que se dice bien de Francis. Le catalogaba como un hombre maquiavélico y hasta temía que le espiara. Ciertamente, más que de un hermano, parecía que se trataba de un enemigo. Quizás todo obedecía a que, en aquellos días, el menor de los Martínez-Bordiú no estaba en su mejor momento. Se bebía la noche barcelonesa a grandes sorbos, sin hielo, a palo seco. Sus encuentros y desencuentros con Ruth fueron objeto del deseo para los medios. Aquella pasión enfermiza les pasó factura. Ella le denunció por malos tratos. Entonces, él echó mano de periodistas amigos para contrarrestar la ofensiva. Sin embargo, luego daba marcha atrás y disculpaba el comportamiento de la que entonces era su novia. Nadie entendía nada de aquel retrato de una obsesión. Se enfadaban y reconciliaban en un plis, plas, poco importaban las órdenes de alejamiento. Tal era el enganche de Jaime que tras celebrarse el juicio que por denuncia de malos tratos le interpuso Ruth, él, por la tarde, no dudó en telefonearla para decirle lo guapa que había estado en la vista y lo mucho que la echaba de menos. En fin, cosa de locos.

Y volviendo a La naturaleza de Franco. Cuando mi abuelo era persona (La esfera de los libros), Francis ha tardado un año en tenerlo listo. No ha estado sólo, la periodista Emilia Landaluce le ha ayudado. En el libro, Francis retrata a su abuelo, no al hombre que dirigió con mano de hierro España durante cuatro décadas. Le retrata como alguien muy austero, capaz de negar un brillante de ocho millones de pesetas que su mujer anhelaba: “¿Cómo se te ocurre comprarte una cosa así? Nosotros no tenemos posición para comprarnos ese diamante”. Por cierto, que el autor aprovecha la coyuntura para desmentir que su abuela se llevara las joyas sin pagar: “La abuela lo pagaba todo, ya fuera con dinero o mediante trueque con otras joyas que tenía. Otra cosa es que la trataran con deferencia, como creo que debe ocurrir hoy con la reina o la mujer del presidente si van a comprar algo”.

Pobre niño rico

Lejos de ser un niño mimado en el colegio, Francis recuerda su época de estudiante con horror. Un problema de salud le impedía participar en juegos infantiles, tampoco podía practicar deporte. Además, asegura que se llevó alguna que otra patada por ser quien era: “Cada mañana llegaba en un Seat 1400 negro con dos guardias que me esperaban hasta que salía del colegio… No fui feliz en el colegio. Estaba enclaustrado en clase. Me veía obligado a permanecer quieto y solitario en los recreos, mientras contemplaba con melancolía como los demás eran libres para saltar y jugar. Era un bicho raro”.

Francis deplora la percepción que actualmente se tiene de su abuelo: “Ha pasado a convertirse en un ser imaginario creado por la propaganda de izquierdas. Una visión sumamente maniquea que olvida muchos de los logros de mi abuelo: el principal, elevar el nivel de vida y el bienestar social de la gente. Creó puestos de trabajo estable para que pudieran volver parte de los emigrantes que se habían visto obligados a salir del país acuciados por la miseria de la posguerra, y mejoró las rentas del campo con planes de desarrollo y planes de colonización… Creo una clase media, que con su esfuerzo y trabajo pudo comprar una vivienda y un coche, dar estudios a los hijos, irse de vacaciones… Prosperar y tener futuro”.

El nieto mayor de Franco advierte que el ideario de su abuelo, el Movimiento, “este año cumple su 75 aniversario. La autarquía, al principio; después, los planes de desarrollo; más adelante, la Transición, y actualmente la democracia son las transformaciones que su Movimiento propició, con muchas leyes, entre ellas las de carácter social, que aún hoy en día están plenamente vigentes”. Sin duda, La naturaleza de Franco. Cuando mi abuelo era persona (La esfera de los libros) dará que hablar, y mucho.

Por Joana Morillas

jmorillas@extraconfidencial.com