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Los puntos cardinales

Italia se revuelve contra la ocupación alemana a ritmo de balada

Febrero 26, 2013

La charla de café por estos pagos sirve para que la gente se eche las manos a la cabeza viendo el resultado de las elecciones en Italia, donde la política sigue dejándonos momentos inolvidables desde que acabó la Segunda Guerra Mundial. Lo ocurrido tras el recuento del pasado lunes no supone nada nuevo. Ha sido, en fin, la consecuencia lógica de lo que el país ha vivido el año y medio anterior. Destaca el batacazo de Mario Monti, que debería servir de lección en los despachos de Bruselas para que quienes rinden culto a las soluciones tecnocráticas en tiempos de crisis. Monti es un hombre respetado y ha trabajado lo suyo para corregir el errático rumbo de la economía transalpina desde que llegó al Gobierno en noviembre de 2011. Pero esa ha sido también la factura que ha tenido que pagar porque accedió al Ejecutivo sin pasar por las urnas, nombrado en comisión de servicio para el cargo por la burocracia europea, a instancias de Angela Merkel. Y esa es una de las conclusiones que nos ha dejado este proceso: pase lo que pase, los ciudadanos quieren elegir a sus representantes y no admiten la imposición por parte de terceros. Y también han puesto de relieve un sentimiento “antitedesco” (antialemán) en la calle.

El insólito Berlusconi

Sigamos con las conclusiones y reparemos en los resultados de Silvio Berlusconi. La insólita figura que tanto llama la atención llegó al poder en 1994 cuando la política italiana olía insoportablemente a detritus tras la era de Bettino Craxi y los escándalos surgidos por la tangentópoli. La república transalpina padecía una crisis tal que acabó dando protagonismo a fiscales como Antoniuo Di Pietro y a alternativas de gestión empresarial como la del dueño de Telecinco. Berlusconi incluso hacía gracia con sus espontáneas salidas de tono y su forma de actuar tan lejos de la dinámica habitual de los partidos. Aquí ya hacía tiempo que conocíamos a Jesús Gil y, poco a poco, sectores de las sociedades de los dos países se iban sintiendo atraídos por ese populismo chabacano que, según decían, se había forjado en verdades como puños. Luego, Gil y el Cavaliere pasarían más tiempo en los juzgados que en la oficina. El final del alcalde de Marbella es de sobra conocido pero la resurrección del multimillonario de Milán es otra cosa. Digamos que es una vendetta nacionalista frente a las intromisiones de Merkel, un resurgimiento que coloca a toda la eurozona en situación de alerta.

Por la izquierda, a Pier Luigi Bersani no le han bastado sus credenciales  serias y honestas de ex comunista académico con experiencia en la gestión política regional. De modo que, si observamos el caso de Bersani y la irrupción en la arena del cómico Beppe Grillo junto a la imagen gris de Monti, lo normal es concluir que a los italianos les va la marcha y prefieren propuestas sonoras y llamativas de las que calan a primer golpe de vista en lugar de sesudos idearios profundos. Grillo representa el hartazgo de la ortodoxia y seguro que su buen resultado servirá de ejemplo para quienes en otras naciones como la nuestra reclaman alternativas al sistema de partidos. El problema es dar un armazón coherente a discursos como el suyo, capaz de combinar los guiños xenófobos con las energías renovables. A la espera de que se consiga la hercúlea tarea de formar Gobierno, los italianos saben que al menos durante seis meses tendrán que conformarse con el dictamen de las urnas. El país está en el periodo conocido como semestre blanco, al final del cual se elegirá al nuevo presidente de la República, un tiempo en el que la ley impide la convocatoria de nuevas elecciones. Qué más da. Total, desde que estallaron los escándalos de corrupción en 1992 los italianos han visto la jura del cargo de primer ministro en nueve ocasiones. La crónica política de Italia es como el estribillo de la popular balada “Tornerai tornerò”, que nos recuerda que “con el tiempo nunca se puede apostar, y lo que pasa no lo sabes”.

Ángel Gonzalo, Redactor Jefe Internacional de Onda Cero.