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Mensaje en una botella

Isabel Pantoja revoluciona a la humanidad

Enero 4, 2012

Numerosos estudios internacionales rivalizaban por concretar la edad exacta en que un varón es ya un hombre, hecho y derecho, adulto y responsable de sus actos. Hasta esta Nochevieja pasada. El 31 de diciembre de 2011 supone un antes y un después para los investigadores de tan intrincada materia científica. Un varón se convierte en hombre a los 27 años, 10 meses y 22 días.

Es la edad a la que Paquirrín se hizo un hombre ante los ojos de España durante la transmisión de las campanadas que protagonizaba en Telecinco junto a Isabel Pantoja y Jorge Javier Vázquez. La tonadillera se vino arriba inesperadamente al anunciar en riguroso directo que iba a entregar a su hijo una cadena que perteneció a Paquirri, padre de la criatura. “Después de 28 años que lo tengo guardado, es la mejor noche y el mejor momento para que él herede esto de su padre porque le va a dar mucha alegría”, proclamaba La Pantoja momentos antes de las campanadas.

El frío de la noche madrileña se colaba por el balcón mientras se observaba a lo lejos cómo las manecillas del reloj de la Puerta del Sol avanzaban inexorablemente hacia el Año Nuevo. La antaño enemiga declarada del presentador que conducía el programa, ya convertida en su querida amiga Maribel gracias a una reconciliación exprés, tomaba aire antes de hacer el anuncio que cambiaría la historia de la ciencia: “Ya eres un hombre y tienes que tenerlo”. Y entonces entregó la cadena a su hijo. Francisco José Rivera Pantoja (Sevilla, 9 de febrero de 1984) pasó a ser un hombre.

La verdad sólo tiene un camino

En ese momento, la transmisión de las campanadas pasó a un segundo plano de la realidad. Nada podía compararse con tan asombroso hallazgo como el que acabábamos de conocer gracias a una voz tan autorizada. Porque un anuncio de semejante calado cobra fuerza en función de la autoridad de quien lo efectúa. Y dudar de la autoridad de La Pantoja es como dudar de la rotación de La Tierra alrededor del Sol.

Un pequeño paso para un hombre, pero un gran salto para la humanidad. Un hombre, sí. Paquirrín se había convertido por fin en un hombre. Fue premonitoria la letra del inolvidable hit Mi pequeño del alma, incluido en el elepé superventas Marinero de luces del año 1985: “Mi pequeño del alma / con tu piel de canela / será tu cielo / el cielo más grande del mundo / y te haré un camino / de flores, escarcha y arena”. La interpretación no alberga lugar a dudas: el pequeño de piel canela, ante el cielo de toda España, llegaba a un señalado punto del camino en plena noche de escarcha.

Se acabaron las fanfarronadas de esos jovencitos que aseguran ser hombres cuando aún no han cumplido los 27 años, 10 meses y 22 días de edad. Se acabaron los cuentos chinos. La verdad sólo tiene un camino. Y es “de flores, escarcha y arena”.

 

Juan Diego Guerrero es director de Noticias Fin De Semana en Onda Cero

Sígueme en Twitter: @juandiguerrero