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Los puntos cardinales

Irak se juega su apertura al mundo en el examen de la Cumbre de la Liga Árabe

Marzo 28, 2012

Si Alá lo quiere y las medidas de seguridad habilitadas al efecto lo permiten, Bagdad será mañana el escenario de la Cumbre de la Liga Árabe, lo que significa de hecho que Irak tendrá la posibilidad de abrirse al mundo con una cita internacional de relieve.

Después de dos guerras, el país necesita hacer esfuerzos para recobrar su papel, imprescindible en la estabilidad de la región. Y para ello, los líderes políticos iraquíes están obligados a limar sus diferencias y esforzarse en superar unas discrepancias étnicas y religiosas que hacen muy difícil apostar por el futuro. Ese es el motivo por el que ha sido convocada para el próximo 5 de Abril la denominada Conferencia Nacional de las Fuerzas Políticas, un proyecto del jefe del Estado, Jalal Talabani, que ha logrado contar con el respaldo del primer ministro, el chií Nuri Al Malaki, y del presidente de la Asamblea Nacional, Osama Al Nuyaif. A todo esto, el vicepresidente iraquí, el sunni Tareq Al Husseini, sigue huido en algún lugar del Kurdistán.

Encajar el puzzle

Ese, pues, es el complicado puzzle, que se completa con otras piezas mucho más complicadas de encajar. Hablamos de la seguridad, la gran asignatura pendiente y que tras la salida de las tropas norteamericanas ha demostrado su absoluta provisionalidad. Los iraquíes saben que cada día, en la esquina de cualquier mercado, pueden encontrarse cara a cara con el rostro más brutal de la muerte, sobre todo si se trata de zonas habitadas por fieles chiíes. No son, desde luego, cifras como las de mediados de dos mil, pero sí estremece intentar asimilar ese saldo de casi doscientos muertos cada mes, datos que ponen de manifiesto la incapacidad de las autoridades para garantizar que sus conciudadanos salgan de sus casas sin temer el estallido de un coche bomba o la acción de un suicida.

Se acaban de cumplir nueve años de la intervención militar liderada por Estados Unidos. La Casa Blanca fue capaz de convencer con pruebas de juguete al Reino Unido y a nuestro propio país, y ambos gobiernos se creyeron la existencia de armas de destrucción masiva en manos de Sadam Hussein y de una supuesta alianza del sátrapa iraquí con Osama Bin Laden. Paradójicamente, Al Qaida no tenía ninguna presencia relevante en Irak en 2003 y es ahora cuando cuenta con una franquicia mesopotámica y con el respaldo de pequeños grupos yihadistas que secundan cada uno de sus atentados, así como de una cada día más influyente amalgama de grupúsculos sunnies que se niegan a que en la reconstrucción nacional de Irak sean los chiíes, liderados por el primer ministro Al Maliki, los “iraquíes de primera”. 

Por ello, es decisivo que la convocatoria de mañana permita que el país se engalane y exhiba ante los hermanos árabes y el resto de naciones vecinas que es una tierra creíble y con porvenir. Como decía el ministro de Exteriores, Hoshyar Zebari, el lunes pasado, que Irak demuestre que es un país normal, y para ello ni la sangre ni el odio religioso y étnico pueden empañar el primer gran examen al que se somete el nuevo estado. El problema es que ni el atrezzo ni los disfraces son suficientes para transmitir al mundo una imagen real de confianza. Nuestro refranero cuenta con ejemplos del saber popular muy gráficos para explicar cuán poco eficaz puede resultar vestirse de seda.

Ángel Gonzalo, Redactor Jefe Internacional de Onda Cero.